¡Se acabó el guiso! Recuperan colchones robados de la Universidad de Ciencias Médicas de Guantánamo

La Policía de Guantánamo recuperó colchones robados de la Universidad de Ciencias Médicas en una vivienda, donde un colchonero los desarmaba. La investigación sigue abierta.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas. ¡Se armó el bochinche en Guantánamo! La policía se metió en una casa y ¡zas!, encontraron un montón de colchones que dizque se habían perdido de la Universidad de Ciencias Médicas. Parece que al que tenía los colchones se le acabó el cuento rápido.

Lo caliente es que los colchones tenían hasta nombre de estudiante y marcas de la universidad. ¡Como pa' que no los reconocieran! El dueño de la casa, que dicen que es colchonero, ya estaba hasta desbaratando algunos para usar los materiales. ¡Imagínate tú!

Dónde y cuándo

Esto pasó en la provincia de Guantánamo, allá en el oriente de Cuba. Los colchones los pillaron en una vivienda en la calle Ahogados, entre 4 y 5 Norte. La noticia salió el domingo 18 de octubre de 2026, pero el lío de los colchones se estaba cocinando antes.

El ambiente seguro estaba tenso, ¡la policía allanando! Y el tipo este desarmando colchones como si nada, con la universidad pegada a él y a sus colchones.

Por qué importa

Bueno, primero que nada, esto afecta a los estudiantes. Imagina que vas a tu cama en la universidad y ¡sorpresa! Falta el colchón. Además, esto habla de cómo andan las cosas con los robos y la picaresca en la isla.

Si los colchones son para los hospitales o las residencias estudiantiles, pues ahí tienes el problema. La universidad pierde sus bienes y la gente afectada, pues se queda sin ellos. Por eso la gente está comentando esto en la calle.

Qué dicen las partes

Por un lado, está la versión que sale de perfiles cercanos a la policía, como 'Guantánamo y su Verdad', diciendo que los colchones tenían identificaciones y que el sospechoso dijo que los compró a un desconocido. ¡A saber si eso es verdad!

La universidad, por su parte, reconoció sus pertenencias por las marcas y los nombres. Ellos están seguros de que eran suyos. Por ahora, no se sabe cuántos colchones recuperaron ni si hay más gente metida en el asunto.

Qué viene ahora

Pues la cosa no se queda así. La policía sigue investigando para ver quién más andaba en este guiso y cómo fue que esos colchones terminaron en esa casa desarmándose. Van a tener que aclarar bien cómo llegaron ahí y si el colchonero dice la verdad.

Habrá que ver si meten preso a alguien o si solo fue un susto. Lo seguro es que esta historia da pa' hablar un rato por el barrio.