¿Y tú sabes? Roban y revenden cilindros de gas en Sancti Spíritus y les caen 12 años encima
Cuatro personas condenadas en Sancti Spíritus por robar y revender cilindros de gas licuado. Las penas van de 2 a 12 años de prisión.
¡Oye esto pa' que veas! Parece que la cosa se puso caliente en Sancti Spíritus con el gas licuado. ¡Unos vivos se dedicaron a robar cilindros de las casas y luego a venderlos por la calle como si nada!
Y no se trata de un caso aislado, ¡no señor! Fueron más de veinte viviendas las afectadas por estos pillos. La justicia actuó y el Tribunal Provincial Popular les metió mano.
¿Qué pasó aquí?
Pues mira, cuatro personas terminaron sentadas en el banquillo por robarse los cilindros de gas licuado. ¡Y no robaron poquito, sino que lo hicieron de forma continuada, forzando las entradas de las casas!
Además de robar, también se metieron en líos por receptación, o sea, por comprar y vender lo robado, y por dedicarse a una actividad económica que no estaba permitida, todo esto mientras el gas anda escaso.
¿Dónde y cuándo ocurrió el bochinche?
Todo este cuento se desarrolló en la capital de la provincia de Sancti Spíritus. Los robos, que fueron la parte más fuerte, se hicieron de noche, cuando la gente estaba en sus casas, lo que le da un toque más peligroso al asunto.
El Tribunal Provincial Popular de Sancti Spíritus fue el que llevó el caso y dictó sentencia hace poco, dejando claro que estas cosas no se van a pasar por alto.
¿Y por qué esto nos importa?
Mira, el gas licuado es un problema serio en la isla. La gente depende de él para cocinar y cuando no llega el que da el gobierno, pues el mercado negro se pone a rebosar.
Estos robos y ventas ilegales lo que hacen es complicar más la vida a la gente, que ya de por sí anda buscando cómo resolver. Afecta a las familias directamente, que necesitan ese recurso básico y se lo quitan de las manos.
¿Qué dicen las partes?
La fiscalía, por su parte, le dio mucha importancia al caso porque los robos se hicieron en casas donde había gente. ¡Imagínate el susto!
Por otro lado, los condenados recibieron sus penas. Los dos principales, los que entraron a robar, se llevaron 12 y 10 años de cárcel. Al que compraba y vendía lo robado le cayeron 2 años y medio, y al que solo se dedicaba a la venta ilegal, 2 años.
¿Y ahora qué?
Pues ahora a cumplir condena. A los cuatro les cayeron, además de la cárcel, otras sanciones como la prohibición de salir del país hasta que paguen. Tienen 10 días para apelar si no están de acuerdo.
Esto demuestra que las autoridades están atentas a esta red de robo y venta de gas, que se aprovecha de la escasez. Habrá que ver si esto frena un poco el mercado negro o si la gente sigue buscando la manera de resolver como sea.