¿Quién se robó la mochila en la iglesia? Cámaras pillaron al ladrón en Cárdenas

Ladrón roba mochila con documentos y tarjetas bancarias de una trabajadora en iglesia de Cárdenas. Cámaras de seguridad captaron el hecho.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate el bochinche: en Cárdenas, allá en Matanzas, a una trabajadora le sacaron la mochila de la iglesia. Y lo peor, ¡las cámaras vieron todo el tinglado! Un tipo se entró, se llevó lo ajeno y salió como si nada.

El cuento lo soltó Christian Arbolaez, y parece que el asunto ocurrió el viernes. Lo más caliente es que la mochila no era poca cosa: tenía documentos importantes y hasta tarjetas del banco. ¡Imagínate el lío para la dueña!

¿Dónde fue el descaro?

El hecho pasó en la Iglesia Presbiteriana de Cárdenas, en plena calle Calzada, entre Jenez y Laborde. Dicen que fue de día, con gente yendo y viniendo. El pillo se metió, agarró la mochila y se esfumó.

Los que soltaron la noticia lo hicieron con las cámaras de seguridad de testigo. Se supone que el tipo que se ve en las grabaciones es el responsable. El ambiente, pues... una iglesia, un lugar tranquilo, pero mira tú, hasta ahí llega la cosa.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues a la trabajadora, ¡claro! Perder documentos y tarjetas es un dolor de cabeza. Tiene que ir a hacer un montón de papeleo para ver si recupera lo suyo y se protege de que le usen sus datos.

Y la gente en la calle, como siempre, comentando. Uno se pregunta cómo hay gente tan descarada de meterse en una iglesia a robar. Esto pone a pensar en la seguridad, hasta en los lugares que uno cree más seguros.

¿Qué dicen las partes?

Bueno, hasta ahora lo que se sabe es por la denuncia de Christian Arbolaez. Se soltaron las imágenes de las cámaras pidiendo ayuda para identificar al ladrón. No se sabe si ya detuvieron a alguien o si recuperaron la mochila.

Tampoco está claro si hay una denuncia formal en la policía. Lo que sí está claro es que la gente anda compartiendo las fotos para ver si alguien reconoce al tipo. Unos dicen una cosa, otros que eso no es así, pero la verdad, la verdad... todavía está en el aire.

¿Y ahora qué?

Lo que toca ahora es esperar a ver si la policía da con el tipo. La dueña de la mochila tiene que ir rápido a hablar con el banco para que le bloqueen las tarjetas. Y si recupera los documentos, ¡mejor!

Las cámaras son una ayuda, pero hay que tener cuidado con acusar a la gente sin pruebas. Lo que sí se sabe es que hay que estar pilas y cuidar lo que es de uno, ¡hasta en la iglesia!