¿Y los medicamentos? Creen bacalazo a revendedores en Centro Habana y la gente sigue a pie

Autoridades en Centro Habana decomisaron medicamentos revendidos a precios altos. La escasez estatal empuja a la gente al mercado informal, donde los precios son prohibitivos.

Qué pasó

Oye, que en Centro Habana se pusieron las pilas las autoridades y se metieron a decomisar un tolete de medicamentos. Parece que la cosa estaba que ardía con la reventa de medicinas a precios por las nubes, y al gobierno no le gustó un pelo. Lo soltaron por ahí la Asamblea Municipal del Poder Popular, diciendo que era pa' meterle mano a lo ilegal.

Esto pasa justo cuando en las farmacias del barrio no aparece ni pa' un tiritón, y la gente, desesperada, tiene que buscar por la izquierda pa' poder tratar sus males, ya sean crónicos, de esos que dan con frío, o cualquier cosa que te ponga malo.

Dónde y cuándo

La cosa se dio en Centro Habana, un municipio que tiene su gente y sus líos. Sucedió en estos días, según soltaron el anuncio oficial. La gente del Poder Popular fue la que dio el golpe, metiéndose donde supuestamente se estaban inflando los precios de las medicinas.

Imagínate el panorama: en la calle, el calor que agobia, la gente buscando cómo resolver, y por otro lado, las medicinas que deberían estar al alcance de la mano, pero que se venden como oro molido, pa' los que tienen el bolsillo gordo.

Por qué importa

Mira, esto importa porque la salud no es un juego, y menos cuando no hay. La gente en Cuba, con su trabajito que a veces no da pa' mucho, se ve en un brete pa' conseguir un simple analgésico. Si encima te lo venden al triple o al cuádruple de lo que vale, pues apaga y vámonos.

Esto toca a todos: al que tiene un familiar enfermo, al que se cuida con lo poco que hay, y hasta al que piensa que un decomiso es poner orden. Pero la pregunta del millón es si esto resuelve el problema de que no hay medicinas en primer lugar.

Qué dicen las partes

Las autoridades, o sea, el Poder Popular de Centro Habana, soltaron la noticia como un triunfo, diciendo que combatían la especulación. Por otro lado, los pacientes y sus familias están en el limbo, esperando que la medicina llegue a la farmacia o que, si la consiguen por fuera, no tengan que vender un riñón pa' pagarla.

No se sabe qué va a pasar con las medicinas decomisadas. ¿Volverán a la red estatal pa' que las vendan a su precio justo? ¿O se quedarán guardadas? De los revendedores, ni hablar, pero la reventa es un síntoma de que algo no funciona bien en la cadena de distribución.

Qué viene ahora

Lo que está claro es que el problema de fondo, la falta de medicamentos en las farmacias, sigue ahí, ladrando. El decomiso es como ponerle una curita a una herida que necesita puntos. Habrá que ver si las autoridades se animan a buscarle una solución más de fondo, que garantice que la gente tenga acceso a sus medicinas sin tener que hacer malabares o caer en manos de especuladores.

Mientras tanto, la gente seguirá en la cola, mirando el techo de la farmacia, y preguntándose cuándo llegará la medicina que necesita. La incertidumbre es la que manda, y eso no es bueno pa' nadie.