¿Tú Supiste? Actor Ricardo Becerra Le Canta Los Halagos al Presidio Político Cubano y el Exilio Histórico

El actor Ricardo Becerra reflexiona sobre el impacto de la película 'Plantados' y su profundo respeto por los presos políticos y el exilio histórico cubano.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que el actor Ricardo Becerra, de esos que no se quedan callados, se soltó una buena en Facebook. ¿De qué? Pues de lo mucho que le marcó hacer la película 'Plantados'.

Esta peli va de los presos políticos en Cuba, esos que no se rajaron ni con candela. Y el hombre, que se metió en el papel y en la historia, dice que eso le cambió la vida por completo.

¿Dónde fue la cosa y cuándo?

Todo esto pasó en Miami, donde el actor soltó la sopa después de haber participado en 'Plantados'. La película, que se nutre de los testimonios reales de antiguos presos, busca traer a la luz esas historias duras.

Las fotos que soltó son de cuando se preparaba, poniéndose en la piel de los personajes. ¡Un trabajo de esos que se ven serios y profundos!

¿Y a quién le cae arriba esto?

Pues mira, a Becerra le cayó la locha. Ver y escuchar las historias de esos hombres y mujeres que pasaron años en la cárcel por sus ideas, que sufrieron hambre, golpes y separaciones, lo hizo ver todo distinto.

Ya no son figuras del pasado, ¡son héroes! Y para él, son sus héroes. Eso lo conecta directo con el respeto que tiene ahora por el exilio histórico cubano, esa gente que dejó la isla hace años.

¿Qué dicen las partes?

El actor dice clarito: "Hay que respetar a quienes han dedicado su vida a luchar por una Cuba libre".

No importa la edad, ni las diferencias que haya. Él lo tiene claro: "Podemos discutir, discrepar y pertenecer a generaciones diferentes, pero hay algo que para mí es innegociable: el respeto".

Así que él respeta el exilio histórico, sus canas, sus heridas, su memoria y su lucha que no para.

¿Y ahora qué?

La película 'Plantados' trata de esos presos que se negaron a aceptar las condiciones de la cárcel y se quedaron "plantados".

Pero para Becerra, la cosa es más profunda. Él dice que después de escuchar esos testimonios, uno no puede hacerse el loco. ¡Ya sabes!

Y para cerrar con broche de oro, lanzó su grito: "¡Viva Cuba Libre! Y que nunca se nos olvide: al presidio político histórico cubano se respeta".