¿Marco Rubio, mitómano patológico? El sobrino nieto de Raúl Castro le arma bochinche al senador
El viceprimer ministro cubano Óscar Pérez-Oliva Fraga tilda de mitómano patológico al senador Marco Rubio por acusar a entidades cubanas de financiar represión. Defiende al sector privado.
¡Oye esto pa’ que veas!
Parece que el senador Marco Rubio se metió en camisa de once varas, porque desde Cuba le salieron con tremendo bochinche. El que le puso el cascabel al gato fue Óscar Pérez-Oliva Fraga, que es ministro de Comercio Exterior y viceprimer ministro, ¡un peso pesado de la isla! Y no se guardó nada, tildó a Rubio de "mitómano patológico" por unas sanciones que puso Estados Unidos.
Rubio, según Fraga, dijo que unas cuantas entidades cubanas estaban metidas en financiar la represión del Gobierno. ¡Imagínate! El cubano salió en X, que es como el Twitter de allá, a decir que eso era puro cuento chino y que el senador se inventaba las cosas.
¿Dónde y cuándo fue el chisme?
Esto se armó el viernes 21 de agosto de 2026, o al menos cuando salió la noticia. El escenario fue la red social X, donde Fraga le dio una respuesta directa y sin rodeos al senador estadounidense. La tensión viene de antes, porque Estados Unidos anda poniendo sanciones a diestra y siniestra contra entidades cubanas, y esta vez le tocó el turno a unas organizaciones que, según Fraga, ¡le dan servicios al sector privado cubano!
La cosa se pone caliente porque el funcionario cubano no se quedó ahí, sino que también acusó a Washington de aplicar un "castigo colectivo" a la isla. ¡Vaya usted a saber quién tiene la razón en este pleito!
¿Y a mí qué me importa este cuentazo?
Bueno, pues importa porque estas peleas entre Cuba y Estados Unidos no son cosa de juego. Cada vez que se ponen así, las relaciones se ponen más tensas y eso al final afecta a la gente de a pie, a los negocios y a cómo se mueven las cosas entre los dos países. Además, si las sanciones son contra entidades que ayudan al sector privado cubano, eso puede frenar el desarrollo o darle más dolores de cabeza a los que intentan emprender allá.
También importa porque nos muestra cómo se maneja la información y la diplomacia (o la falta de ella) entre estos dos países que, aunque están cerquita, parecen mundos aparte en muchas cosas.
¿Qué dicen las partes de este dime y direte?
Por un lado, el senador Marco Rubio (y el Gobierno de EE.UU., claro) alega que las entidades sancionadas están metidas en un plan para financiar la "represión" del gobierno cubano. Según ellos, esa es la justificación para poner las restricciones.
Por el otro lado, Óscar Pérez-Oliva Fraga, el viceprimer ministro cubano, dice que eso es mentira. Asegura que las organizaciones señaladas no financian ninguna represión y, ¡ojo!, que algunas hasta le dan servicios al sector privado. Él ve esto como un "castigo colectivo" de Estados Unidos hacia Cuba.
¿Y ahora qué? ¿Qué nos espera?
Pues mira, este intercambio de "elogios" y sanciones muestra que las relaciones entre Cuba y Estados Unidos siguen en un punto muerto. Es probable que veamos más medidas de este tipo por parte de Washington, y Cuba seguirá respondiendo con comunicados y acusaciones.
Lo que está en el aire es si estas tensiones van a seguir afectando directamente a los negocios y a las personas, tanto cubanas como extranjeras, que quieren invertir o hacer negocios con la isla. Habrá que estar bien pendientes a los próximos movimientos, porque en este cuento, señores, la cosa no pinta para calmarse pronto.