¡Oye, Que el Régimen Cubano NO Se Cae: Lo Sostienen Con Alfileres y Griticos!
Periodista Mario J. Pentón argumenta que el régimen cubano no colapsa, sino que se mantiene artificialmente pese a la grave crisis económica y social en Cuba.
Qué pasó
Oye, que esto está caliente y hay que contarlo. El periodista cubano Mario J. Pentón, de esos que no se muerden la lengua, dice que de régimen cayéndose, ¡nada de nada! Lo que pasa es que lo tienen ahí, medio aguantado con todo y la crisis que no la aguanta nadie.
Nada de derrumbe inminente, según él. Lo que hay es un sistema que, con todo y apagones, escasez de combustible y la economía hecha un desastre, sigue de pie. ¡Imagínate!
Dónde y cuándo
Esto se está hablando ahora mismo, abril de 2026, y la situación en Cuba es la que todos vemos: las calles con la gente resolviendo a como dé lugar.
La isla entera está marcada por las penurias. Los apagones son el pan de cada día, el combustible se consigue con cuentagotas y la economía va pa'trás, como los cangrejos, pero sin el sabor.
Por qué importa
Y por qué te va a importar esto a ti, me preguntarás. Pues porque la gente anda diciendo que ya mismo aquello revienta, que el gobierno se va pa'l carajo. Pero Pentón dice que no, que no es así.
La cosa es que hay unas élites, unos peces gordos pegados al aparato estatal, que ellos sí que están resolviendo. Mientras la gente de a pie pasa trabajo, ellos se las arreglan. ¡Eso es lo que cambia la cosa!
Qué dicen las partes
Los que están arriba, el gobierno, dicen que todo está bajo control, que las sanciones y lo que sea son la culpa. Los cubanos de a pie, los que lo viven, dicen que no aguantan más y que la vida es un peso.
Algunos analistas de afuera dicen que la crisis es tan gorda que tiene que cambiar algo. Pero Pentón, que está en el lío, dice que el gobierno se aguanta con mañas: control, represión y apoyos de donde sea.
Qué viene ahora
Pues lo que viene es seguir de cerca. No hay un colapso automático, eso seguro. Pero tampoco es que la cosa esté fuerte. Hay que ver cómo siguen aguantando las cuerdas.
Lo que sí está claro es que no se puede confundir una crisis profunda, que la hay y gorda, con un derrumbe efectivo. El sistema sigue ahí, aguantado, y eso es lo que hay que tener claro.