¡Doble susto en Crimea! Aviones rusos al garete en plena tensión
Segundo avión ruso se estrella en Crimea en tres días. Caza Su-30 cae en entrenamiento, pilotos a salvo. Preocupación por seguridad aérea en la región.
¡Qué follón en Crimea, compadre!
Oye, que la cosa se pone fea con los aviones rusos. Imagínate, otro avión de guerra de esos se va al garete en Crimea. ¡Este es el segundo en tres días! Un caza Su-30, de esos que andan por ahí dando vueltas, se estrelló hoy mismo cuando estaba en un entrenamiento.
Menos mal que los dos pilotos se pudieron lanzar antes de que la máquina se hiciera polvo. Los rescataron rápido y dicen que no tienen nada. Lo que sí dicen es que el avión no llevaba ni una bomba encima, puro entrenamiento, pero se estropeó igual. ¿Cómo pasó? A saber, están investigando, pero ya tú sabes cómo es esto, siempre hay un misterio.
¿Y dónde fue el desastre?
Pues mira, esto pasó hoy mismo, como a las 11 de la mañana, hora de Moscú. En plena península de Crimea, ese pedazo de tierra que está en boca de todos. Un sitio clave en el mar Negro, donde Rusia ha metido un montón de sus máquinas de guerra.
El caso es que no fue el único susto. Hace solo dos días, otro avión, uno de esos de transporte que llevan de todo, se pegó contra un acantilado. Y ahí sí que la cosa fue gorda, porque los 30 que iban a bordo murieron todos. ¡Ni uno solo se salvó!
¿Por qué nos importa esta vaina?
Pues porque ya van dos aparatos que se caen del cielo en nada de tiempo. Y eso hace que la gente se pregunte si las naves rusas están en buen estado o si los que las manejan andan con la cabeza en otro lado. Con la guerra en Ucrania tan cerca, y Crimea siendo un punto tan importante, estos accidentes no son cualquier cosa. Da que pensar si la seguridad de esos aparatos está al día.
¿Qué dicen los señores?
El Ministerio de Defensa ruso salió a decir que el Su-30 no iba armado y que los pilotos estaban bien. Para el otro avión, el de los 30 muertos, dijeron que no fue que Ucrania lo tumbó, sino que se violaron las reglas de vuelo. Vamos, que la culpa fue de quien volaba, según ellos.
Pero claro, cuando pasan estas cosas una detrás de otra, la gente empieza a dudar y a preguntarse si el problema es el avión, el piloto, o quién sabe qué. Cada uno cuenta su versión, y la verdad, a veces, se queda en el medio de todo este bochinche.
¿Y ahora qué?
Pues ahora a esperar qué más pasa. Lo seguro es que van a seguir investigando por qué se caen los aviones. Y mientras tanto, pues a seguir de cerca cómo se mueven las máquinas rusas por esa zona, que está que arde. Con estos accidentes, la tensión seguro que sube un chin más. Veremos si se repiten más sustos o si logran poner orden en tanta máquina voladora.