¿Le están dando el mismo guantazo a Saylí Navarro en la cárcel?
Presa política cubana Saylí Navarro sufre graves problemas de salud en prisión sin diagnóstico ni atención médica adecuada, alertan defensores de derechos humanos.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas… La defensora de derechos humanos Cubalex está dando el grito al cielo porque la presa política Saylí Navarro Álvarez, que está metida en la cárcel de La Bellotex en Matanzas, no la están atendiendo bien de salud.
La mujer tiene unos problemas digestivos que no la dejan en paz, con unos dolores brutales y su cuerpo no le aguanta la comida. Lo peor es que ni diagnóstico le han dado todavía las autoridades de la prisión.
Dónde y cuándo
Esto está pasando ahora mismo en la prisión de mujeres La Bellotex, en Matanzas. La cárcel, por lo visto, es un desastre para la salud, porque ni médicos con título se quedan ahí fijos.
El personal que atiende es de enfermería, y claro, eso no da abasto ni para hacerle bien los estudios que ella necesita para saber qué es lo que tiene.
Por qué importa
Porque esta mujer, Saylí Navarro, es una presa política, una Dama de Blanco, y le están cayendo encima con todo. Está cumpliendo una pena de ocho años por haber ido a las protestas del 11 de julio de 2021.
Además, sus familiares ya han tenido líos antes, porque le quitaron una dieta especial para su hipertensión y hasta le ponen trabas para ver a su papá, que también está preso, Félix Navarro.
Qué dicen las partes
Desde afuera, Cubalex y otros defensores de derechos humanos están pidiendo a gritos que la saquen de la cárcel y la lleven a un hospital de verdad para que la vean bien.
A ellos les preocupa su salud y responsabilizan al gobierno cubano si a Saylí le pasa algo. Hasta ahora, ni el Ministerio del Interior ni la gente de la prisión han dicho ni pío sobre el asunto.
Qué viene ahora
Hay que estar bien pendiente a qué va a pasar con Saylí. Los que la defienden quieren que la trasladen urgentemente para que reciba la atención que necesita.
La bola está ahora en el tejado de las autoridades cubanas, que tienen que decidir si le dan la atención médica que se merece o si la cosa sigue así de mal.