¡Ojo a esto! EE.UU. le tira un salvavidas a Cuba… ¡a través de los masones!

La Embajada de EE.UU. en La Habana exploró con la masonería cubana su posible rol en la entrega de ayuda humanitaria en medio de la crisis.

¡Qué cosa, mi gente! ¡Esto es lo último!

Mira, parece que el asunto en Cuba está que arde, y ahora la Embajada de Estados Unidos en La Habana se puso creativa. El jefe de misión, Mike Hammer, se sentó a hablar con el máximo jefe de los masones cubanos, Ángel Santiesteban Prats. ¿Y de qué hablaron? Pues, de cómo los hermanos masones podrían echar una mano con la ayuda humanitaria que manda Estados Unidos.

Imagínate, los mismos que se reúnen en secreto, ahora podrían estar repartiendo comida y medicinas. ¡Qué giro da la cosa!

El telón se abre en La Habana

Este encuentro pasó en La Habana, el 8 de octubre de 2026. La reunión la informó la propia Embajada y le dieron hasta un espaldarazo a los masones, diciendo que tienen una historia larga en Cuba y que están metidos en la sociedad. El rol que se les propone es dar una mano en la entrega de asistencia para los que de verdad la necesitan.

O sea, que la cosa es seria. No es un cuento de fogata, es la Embajada hablando con una organización de peso en la isla.

¿Por qué nos importa este chisme?

Bueno, la cosa está dura en Cuba. Faltan medicinas, comida, de todo. Y claro, la gente vulnerable es la que más sufre. Por eso, que Estados Unidos busque formas de que la ayuda llegue a quienes la necesitan es importante. Y si lo hacen a través de los masones, que tienen sus redes, pues mira, quizás así funcione mejor.

La Embajada dijo que valora mucho a los masones y que apoya una sociedad civil independiente. Esto muestra que Washington quiere conectar con la gente de Cuba, no solo con el gobierno.

Unos dicen esto, otros dicen aquello…

Los masones llevan un montón de años en Cuba, desde la época colonial. Han estado en todo: en la sociedad, en la política, en fin, en la vida cubana. Ahora, la propuesta es específica para repartir ayuda, nada de un acuerdo gigante todavía. Esto pasa mientras las relaciones entre EE.UU. y Cuba siguen tensas, con sanciones de por medio, pero también con ganas de que la ayuda le llegue al pueblo.

La idea es que los masones ayuden a que la asistencia llegue mejor, pero no hay nada firmado aún.

¿Y ahora qué? El futuro en el aire

Por ahora, es una propuesta sobre la mesa. La Embajada quiere ver si los masones pueden ser un canal para la ayuda humanitaria. Habrá que ver si aceptan y cómo se organiza todo. Mientras tanto, la crisis económica sigue pegando fuerte en la isla, y cualquier ayuda es bienvenida, venga de donde venga.

Lo que sí es seguro es que hay que seguir de cerca cómo se mueve este asunto, porque podría ser una nueva forma de que la ayuda estadounidense llegue al cubano de a pie.