¿Y tú supiste? Cuba le dice '¡Basta ya!' a Trump y se pone brava
Cuba rechaza presiones de EE.UU., defendiendo su soberanía y diálogo. Reportes de reuniones recientes contrastan con el duro discurso oficial.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Cuba se pusieron los puntos sobre las íes con Estados Unidos. El gobierno cubano, ¡con tremendo brío!, dice que ni de vaina va a aceptar que Washington le dicte cómo hacer las cosas. Que se olviden de presiones, que ellos están firmes en su salsa, defendiendo su bandera y su sistema como sea.
El canciller Bruno Rodríguez Parrilla, ¡el mero mero de la diplomacia cubana!, soltó la sopa diciendo que nada de fórmulas de negociación con amenazas. ¡Que aquí se habla claro y sin imposiciones imperialistas!
¿Dónde fue la cosa y cuándo?
Todo este bochinche se armó, parece, después de unas conversaciones que tuvieron por ahí el 10 de abril. Dicen que unos representantes de La Habana y unos de Washington se sentaron a hablar, ¡imagínate tú!
La cosa se pone buena porque los gringos, supuestamente, pidieron que soltaran a unos presos políticos, de esos que son la voz de la gente, como los artistas Luis Manuel Otero Alcántara y Maykel Osorbo. ¡Unos valientes que no se callan!
¿Y a quién le cae esto arriba?
Bueno, esto importa porque es la pelea de siempre entre Cuba y Estados Unidos, ¡pero ahora con un tono más caliente! Cuba quiere que le quiten esas sanciones, especialmente las de la energía, que según ellos, tienen al país en ascuas económicas.
Si Cuba no cede, las cosas se pueden poner más tensas, y el bloqueo, que ya es viejo, parece que se va a sentir más fuerte.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, el gobierno cubano dice que en esa reunión no hubo exigencias formales, ¡nada de pedir y pedir! Que ellos están abiertos al diálogo, pero sin que nadie les ponga el pie encima.
Por el otro, los reportes que salieron en la prensa dicen otra cosa, que sí hubo peticiones, especialmente sobre los presos políticos. ¡Ahí está el detalle!
El presidente cubano, Miguel Díaz-Canel, ya había dicho antes que había comunicación, pero sin dar muchos detalles. ¡Unos hablan de avance, otros de resistencia!
¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa'lante?
Pues mira, el futuro está en el aire. Hay canales de comunicación abiertos, sí, pero el discurso público sigue sonando a batalla. Cuba parece que va a seguir con su rollo de aguantar y resistir, sin importar los problemas que tenga en casa o lo que pase afuera.
Lo que sí es seguro es que hay que seguir de cerca lo que pasa. Esto no se va a resolver de un día pa' otro, ¡y menos con este calor que le están metiendo!