¿Todavía anda Raúl por ahí? El viejito reaparece para darle el último adiós a un histórico
Raúl Castro, a sus 95 años, encabezó la guardia de honor en el homenaje a Ramiro Valdés en La Habana. Su presencia es notable dada su limitada aparición pública.
¿Qué pasó?
¡Oye esto pa' que veas! El exmandatario Raúl Castro, con 95 años encima, se dejó ver otra vez. Esta vez fue para rendirle homenaje a Ramiro Valdés, un peso pesado de la Revolución que se nos fue hace poco.
Raúl estuvo allí, en La Habana, en una ceremonia oficial que montó el gobierno. Se puso al frente de la primera guardia de honor, bien formalito, junto a las cenizas de Valdés. Un evento que, la verdad, no pasa todos los días.
¿Dónde y cuándo?
Todo el show fue este martes en la sede del Ministerio de las Fuerzas Armadas Revolucionarias (MINFAR), allá en La Habana. El acto fue para honrar a Ramiro Valdés, que falleció el pasado 21 de junio, a sus 94 años, después de una vida metido en todo.
Allí, junto a Raúl, estaba el presidente Miguel Díaz-Canel y otros generales de la crema y nata del país. Imagínate el ambiente, medio solemne, medio con la historia pesando encima.
¿Por qué importa?
Mira, que Raúl Castro, que ya no está en primera línea, aparezca en público siempre es noticia. El tipo sale poco, y cada vez que lo hace, la gente se pregunta: ¿qué estará pasando?
La presencia de Raúl en el homenaje a Ramiro Valdés es un recordatorio de esa vieja guardia que todavía anda por ahí. Señala la importancia de Valdés y cómo estas figuras históricas marcan el paso, incluso después de partir.
¿Qué dicen las partes?
El gobierno, a través de los medios oficiales, ha contado todo el evento. Dicen que Raúl le dio el pésame a la familia de Valdés, así, de cerca. También han mostrado las fotos y los videos de la ceremonia, con todas las medallas y la bandera cubana.
Los medios, como CiberCuba y Canal Caribe, han dado la primicia, explicando quién estuvo, qué se hizo y por qué la reaparición de Raúl es significativa. La gente, por su parte, comenta en las redes, unas veces con respeto, otras con picardía, sobre la longevidad de estos líderes.
¿Qué viene ahora?
Pues mira, los restos de Ramiro Valdés van pa' Santa Clara, para que descanse junto a otros combatientes en el Mausoleo del Frente de Las Villas. Es un cierre con honores, como debe ser para alguien de su calibre.
Mientras tanto, el grupo de los revolucionarios históricos se hace más chiquito. Después de Ramiro, solo quedan contados, como Raúl y Guillermo García. Se va una era, y el país sigue, con sus homenajes y sus recuerdos.