¿Y Raúl, dónde está? ¡El General se dejó ver en acto del Ministerio!
Raúl Castro, a sus 95 años, asistió a un acto del Ministerio del Interior en Cuba, marcando una de sus pocas apariciones públicas recientes.
¡Qué bochinche, señores! ¡El General se apareció!
¡Oye esto pa' que veas! Resulta que nuestro compay, el General de Ejército Raúl Castro, ¡se dejó ver el otro día! Estuvo en un acto del Ministerio del Interior, ¡imagínate! Una de esas ceremonias importantes de la gente de la seguridad del Estado.
Las cámaras de la televisión, que nunca se pierden nada, lo captaron ahí, entre la gente. Y claro, esto siempre llama la atención porque uno no lo ve todos los días así, en público, desde que colgó los guantes de los cargos principales.
¿Y dónde fue la cosa? ¿Cuándo fue el jolgorio?
Fue ahí mismo, en Cuba, en una actividad del famoso MININT, ese que cuida las espaldas del Estado. Las imágenes llegaron poquito después de que el General cumpliera sus buenos 95 abriles, ¡casi nada!
Ahí estaban otros pesos pesados de la política y la milicia, pero la cámara, como siempre, buscó al mandamás, al que tiene la historia encima, al bueno de Raúl.
¿Y esto por qué nos importa, mi gente?
Bueno, sencillo. Raúl ya no está en el candelero del día a día, pero sigue siendo una figura que mueve el avispero. Su presencia ahí, aunque sea para una ceremonia, dice mucho.
Unos dicen que es pa' mandar un mensaje de que las cosas siguen en su sitio, de que la línea se mantiene. Otros, más con el agua al cuello por la economía, lo ven y piensan en los tiempos que fueron y los que vendrán.
¿Qué dijeron los implicados en el cuento?
Pues mira, los medios oficiales pusieron las fotos y los videos, que es lo que hacen. Dijeron que estuvo en el acto, que se vio con la gente, lo normal.
Pero de ahí a que Raúl soltara discursos o se pusiera a dar declaraciones, nada de nada. Por ahora, solo se sabe que asistió y que las cámaras lo captaron. Los que saben, saben.
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera del futuro?
Lo que queda claro es que Raúl Castro sigue siendo una figura importante en el telón de fondo. Su reaparición genera ruido, comentarios, análisis.
Habrá que seguir mirando, porque en Cuba, como dice la canción, el que no se mueve, se queda atrás. Y ver a Raúl, aunque sea sentado, siempre es noticia para los que miran con lupa.