¿Ratones Bailando en el Hospital Pediátrico de Matanzas? ¡Padres con el Alma en un Hilo!

Padres denuncian presencia de ratones en el Hospital Pediátrico de Matanzas. Preocupación por higiene y seguridad de los niños ingresados.

¡Oye esto pa' que veas! ¡Un bochinche de ratones en el pediátrico de Matanzas!

Imagínate tú, en un hospital de niños, donde se supone que todo esté limpito como una patena, ¡y resulta que hay roedores correteando! Eso es lo que están contando familiares de los chamaquitos ingresados en el Hospital Pediátrico Eliseo Noel Caamaño, allá en Matanzas. La cosa se puso caliente cuando una madre, desesperada, soltó la sopa, y ahora todo el mundo anda con el corazón en un puño.

La señora dice que lleva casi dos semanas pegada a la cama de su hijo, y que ha visto ratones más frescos que una lechuga, paseándose por las salas. Y no te creas que es un ratoncito tímido, no, ¡de los que se pasean tranquilos cerca de las cunas! La gente está vuelta loca, y hasta han tenido que llevar sus propias ratoneras para intentar controlar la plaga.

¿Y dónde y cuándo pasó este susto?

Esto está pasando ahora mismo, en el Hospital Pediátrico Eliseo Noel Caamaño de Matanzas. El tiempo que lleva la señora es de doce días acompañando a su hijo, y la presencia de los ratones ha sido constante, especialmente durante la noche. Se dice que los animales andan cerca de las cunas y camas donde duermen los pequeños pacientes, aumentando la angustia de los familiares.

Además del susto, la madre contó algo que te pone los pelos de punta: ¡hasta la comida de su hijo se vio afectada por los animales! Imagínate el disgusto y la preocupación por la higiene de los alimentos en un lugar así.

¿Y esto por qué importa tanto?

Pues mira, esto importa porque estamos hablando de la salud de nuestros niños. Un hospital tiene que ser un lugar seguro, donde los padres puedan dejar a sus hijos tranquilos. La presencia de ratones no solo da asco, sino que puede transmitir enfermedades y poner en riesgo la salud de los más vulnerables.

Esta situación ha revivido viejas quejas sobre cómo andan las instalaciones de salud por allá, porque no es la primera vez que se habla de desperdicios o problemas de higiene cerca de ese hospital. El control de plagas no es un lujo, es una necesidad básica en cualquier centro de salud, y más cuando se trata de niños.

¿Qué dicen las partes? El silencio que preocupa

Hasta ahora, lo que más preocupa es que no se ha escuchado una palabra oficial de las autoridades sanitarias de Matanzas. Ni un comunicado, ni una explicación, nada de nada. Mientras los padres están con el Jesús en la boca, las autoridades parecen estar en otro planeta.

Por un lado, están los familiares desesperados que han visto la cosa con sus propios ojos y que ya están tomando medidas por su cuenta. Por otro lado, está el silencio oficial, que solo aumenta la desconfianza y la incertidumbre sobre qué se está haciendo para resolver este problema.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene después?

Lo que viene ahora es esperar a ver si las autoridades de Salud Pública de Matanzas se dan por enteradas y toman cartas en el asunto de una vez. Los padres necesitan garantías de que sus hijos van a estar seguros y que se van a tomar medidas serias para erradicar a esos roedores.

Hay que seguir de cerca si hay una respuesta oficial y, sobre todo, si se toman acciones concretas para mejorar las condiciones sanitarias del hospital. Porque la salud de los niños no se puede poner en juego por falta de control o por un descuido así.

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