¿Se va a caer el puente de San Juan? Vecinos de Matanzas pegan el grito al cielo

Residentes de San Juan, Matanzas, alertan sobre el peligroso deterioro del puente, su única vía de acceso, temiendo un accidente, especialmente por los 70 niños que lo cruzan a diario.

¡Oye esto pa' que veas!

La gente de San Juan, allá en Matanzas, está con el alma en un hilo. Resulta que los dos puentecicos que tienen para entrar y salir del pueblo, uno de hierro y una pasarela, se están cayendo a pedazos. ¡Un peligro que no se aguanta!

Unos vecinos, como Yuni Moliner, han soltado la sopa en las redes, mostrando unas fotos que dan escalofrío. La pasarela, ¡imagínate!, con pedazos hundidos, maderamen que parece que va a explotar y hasta matojos creciendo por donde no deben. A eso le sumas el agua que le da por debajo y que parece que alguien se ha llevado losas, ¡un desastre!

¿Y eso dónde y cuándo se pone así?

Esto está pasando en San Juan, en la ciudad de Matanzas. El deterioro viene de tiempo, pero la cosa se pone peor. El agua que corre por debajo no ayuda y el uso diario, ¡claro! Pero lo peor es que casi 70 chamaquitos tienen que pasar por ahí todos los días para ir a la escuela rural Rogelio García López, que está a un par de kilómetros.

El ambiente es de pura preocupación, se siente la tensión. Los vecinos se miran unos a otros preguntándose si el puente va a aguantar otro día más.

¿Y a quién le cae esto arriba?

Pues a todos en San Juan, pero sobre todo a los padres y madres de esos 70 niños que se juegan la vida cada día. Esto no es un jueguito, es la única forma que tienen de conectar con el resto de la ciudad, de ir a estudiar, de hacer sus vidas.

Si ese puente se rompe, la vida para esa comunidad se complica de una forma brutal. ¡Menudo lío se arma!

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Los vecinos están gritando a los cuatro vientos que paren esto ya, que reparen los puentes antes de que ocurra una desgracia. Piden que las autoridades vayan, miren bien y tomen cartas en el asunto. Por ahora, las autoridades municipales de Matanzas no han dicho ni pío sobre estos puentes en específico.

Unos dicen que es falta de mantenimiento, otros que el vandalismo también tiene su parte. Lo cierto es que la gente está desesperada.

¿Y ahora qué viene?

Pues lo que viene ahora es esperar a ver si alguien se da por enterado y hace algo antes de que sea tarde. Los vecinos están de ojos puestos en las autoridades, esperando una respuesta y, sobre todo, una solución.

Hay que seguir de cerca qué pasa con estos puentes, porque la seguridad de tanta gente, y sobre todo de esos niños, está en juego. ¡A ver si esto no acaba en un susto mayor!