¡Plantíos de Cuba se mojan con el sol y el viento!

Proyectos de energía renovable en Villa Clara y Sancti Spíritus expanden el riego agrícola, beneficiando a productores y mejorando la producción de alimentos en Cuba.

Qué pasó

¡Mira tú qué cosa! En Villa Clara y Sancti Spíritus, allá en el centro de Cuba, se están poniendo las pilas con las energías limpias. Más de 120 hectáreas de siembra y cría están usando el sol y el viento para regar la tierra y darle agua a los animales. ¡Se acabó depender solo de la lluvia, compay!

Esto es parte de un plan llamado Alass, que la Unión Europea y el PNUD se sacaron de la manga para que la comida sea más sana y la gente se autoabastezca. Ni la cola del pollo ni el solazo te van a frenar ahora.

Dónde y cuándo

Estas maravillas están pasando ahora mismo en varios municipios del centro, como Placetas y Remedios en Villa Clara, y por allá por Sancti Spíritus. La cosa se puso en marcha con 89 molinos de viento que parecen gigantes pacíficos, 43 bombas solares que beben del astro rey, y 74 sistemas fotovoltaicos que brillan con luz propia. ¡Todo eso suma 500 kWp de potencia!

Ya se han puesto a regar con esta chulería unas 123 hectáreas, y dicen que van por más. ¡Hasta finales de 2026 quieren tener unas 2.000 hectáreas bien regaditas!

Por qué importa

Esto es clave, porque en Cuba, mi gente, solo se riega un 10% de lo cultivable. ¡Imagínate el potencial! Con estas tecnologías, los rendimientos suben como la espuma y hasta la ganadería tiene agua garantizada. Es el futuro llamando a la puerta, y con cooperación internacional de por medio.

El objetivo es que cada pueblo tenga su comida asegurada y no se gaste tanta energía en vano. ¡Sostenibilidad le dicen!

Qué dicen las partes

El Ministerio de la Agricultura, por boca de Yasser Díaz, dice que esto es fundamental para aumentar el campo bajo riego. ¡Apuntan alto! Por otro lado, el PNUD y la UE están metidos de lleno, apoyando con estas tecnologías que benefician directo a los productores.

Además, no es lo único: ya hay 550 sistemas de energía renovable dando luz en lugares apartados, y hasta un proyecto con Japón para ponerle energía limpia a diez hospitales. ¡El mundo se mueve!

Qué viene ahora

Pues, a seguir regando con el sol y el viento, ¡claro está! La idea es que estas 2.000 hectáreas se conviertan en realidad para finales de 2026. Hay que ver cómo se expande este riego, que aunque la producción de alimentos anda un poco a tropezones, estas iniciativas le dan un respiro a la tierra y a la gente.

Habrá que estar pendientes a ver si estas chulerías tecnológicas logran que la nevera esté más llena y la cosa se ponga más sabrosa en la mesa cubana. ¡El tiempo dirá, pero la semilla de la esperanza está sembrada!

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