¡Bomba en el aire! Pájaro de metal recibe cohetazo de fuegos artificiales cerca de aterrizar en Chicago

Un avión de Delta fue alcanzado por un posible cohetazo de fuegos artificiales al aterrizar en Chicago. Afortunadamente, no hubo heridos ni daños.

¡Qué bochinche se formó!

Imagínate, un avión de Delta, de esos que vuelan como pájaros de metal, casi se da un susto de muerte. Venía llegando a Chicago, directo desde Atlanta, y justo cuando se preparaba para tocar tierra, ¡zas! Le cayó encima algo que sonó como un cohetazo de fuegos artificiales.

La cosa es que los pilotos, con el corazón en un puño, le dijeron a control de tráfico: "Oye, sentimos un tronchazo fuerte, esperamos que solo fuera un mortero explotando debajo de nosotros". ¡Menudo susto se llevaron en el aire!

¿Dónde fue el susto y cuándo?

Esto pasó el sábado por la noche, al caer el sol, justo cuando el vuelo 1076 de Delta, que venía de Atlanta, se acercaba al Aeropuerto Internacional Midway de Chicago. La maniobra era la de siempre, aterrizando, pero la cosa se puso tensa cuando sintieron ese ruido raro.

El avión aterrizó sin problemas, como si nada, pero la duda quedó en el aire. La noche estaba, seguramente, llena de luces y pólvora por las fiestas, y parece que a alguien se le fue la mano con los cohetes.

¿Y esto por qué importa?

Pues mira, aunque el avión aterrizó sano y salvo y nadie salió lastimado, esto no es un juego. Los fuegos artificiales, esos que alegran las fiestas, son un peligro tremendo para los aviones, sobre todo cuando van bajito, preparándose para aterrizar o despegando. Un cohetazo en el motor o en el fuselaje puede ser una catástrofe.

Las autoridades se lo toman muy en serio porque es un riesgo para todos los que viajan en avión. Es como tirar piedras a un tren en marcha, solo que aquí el impacto puede ser mucho peor.

¿Qué dicen por ahí?

Los pilotos reportaron el incidente enseguida, diciendo que sintieron un fuerte estruendo. Después, los mecánicos de Delta revisaron el avión con lupa, pero ¡sorpresa! No encontraron ni un rasguño, ni un daño en la estructura. ¡Como si nada hubiera pasado!

La Administración Federal de Aviación (FAA) ya está metida en el rollo, investigando para ver qué pasó, de dónde salió ese proyectil y si alguien se saltó las normas de usar pirotecnia cerca de un aeropuerto. Lo raro es que esto pasó justo en un fin de semana de fiestas, donde siempre hay más cohetes volando.

¿Y ahora qué?

Pues ahora a esperar que la investigación aclare todo. La FAA quiere saber quién lanzó ese cohete y por qué. Lo más seguro es que refuercen las advertencias y la vigilancia, para que nadie más se lleve un susto de este tipo, ni ponga en riesgo a cientos de personas en el aire.

Habrá que estar atentos a si encuentran al responsable y si hay alguna multa o sanción. Por ahora, el avión sigue volando, pero el susto se queda en la anécdota de un aterrizaje que pudo ser mucho más complicado.