¡Censura en La Habana! Prohíben grabar en tienda y se arma el bochinche

A content creator was stopped from filming inside a new store in Havana, sparking debate about transparency and access to information in Cuba.

¡Qué bochinche en La Habana! No te dejan ni grabar.

Oye esto pa’ que veas… a una cubana la pararon en seco cuando quería enseñarles a todos lo que había en una tienda nueva en La Habana Vieja. ¿Y tú crees que la dejaron? ¡Nada! Le dijeron que eso no se podía hacer.

La muchacha, que se llama Tatiana Aguilera y le gusta eso de grabar videos para las redes, se metió en una tienda de esas chinas que abren por todos lados, en la calle Muralla. Quería que la gente viera los chismes que vendían y a qué precio, que ya sabes que eso es un tema caliente.

¿Dónde fue el relajo y cuándo?

Esto pasó hace poco, el jueves 23 de abril de 2026, en una tienda de la calle Muralla, en La Habana. Dicen que la tienda acaba de abrir y está llena de cosas para la casa, desde cachivaches de cocina hasta ropa.

Cuando Tatiana estaba en lo suyo, con el teléfono en la mano, unos empleados de la tienda se le acercaron. No fue un grito ni nada de eso, pero le dijeron clarito: “Aquí no se puede grabar”. Y claro, la cosa se quedó ahí, pero ya el momento se había perdido.

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, esto importa porque uno quiere saber qué venden y a cómo. En Cuba, con la cosa como está, cada tienda que abre es un mundo. La gente quiere ver si encuentra algo que le sirva o para pensar si le conviene comprar ahí.

Además, esto pone a pensar a la gente que se dedica a revender, que siempre están buscando qué traer. Y para el cubano de a pie, que está con el bolsillo flaco, saber los precios es clave. Si te prohíben grabar, uno se pregunta si es que esconden algo.

¿Qué dicen los que saben y los que no?

Por un lado, está Tatiana, que dice que la pararon y no la dejaron. Ella solo quería mostrar. Por otro lado, están los empleados de la tienda, que aplicaron una regla que parece que está escrita en un letrero: “No fotos, no videos”.

Dicen que esto pasa a menudo en tiendas así, sobre todo si venden cosas que no aparecen fácil o si los precios son altos. No hay una ley que diga que no se pueda grabar, pero tampoco una que obligue a dejarte. Es como una zona gris.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene en el cuento?

Pues lo que viene es que la gente va a seguir hablando de esto. ¿Por qué no se puede grabar? ¿Qué ocultan? Este tipo de cosas pasan cuando hay escasez y la gente busca la vida como puede.

Habrá que ver si esta tienda o alguna otra empieza a ser más clara con la gente. Al final, uno lo que quiere es saber qué está pasando, sin líos ni secretos raros. Esperemos que la próxima vez la cosa sea más abierta para todos.

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