¡Ay, Dios mío! El dólar y el euro se ríen del peso cubano: ¡se cotizan por las nubes!

Divisas en Cuba siguen por las nubes, el dólar a 530 y el euro a 600 CUP. El peso cubano no da pie con bola.

¡Oye esto pa' que veas!

Prepárense, porque la vaina con el peso cubano sigue que arde. El dólar, el euro y hasta la dichosa MLC andan por las nubes, dándole una pela al peso que no se la quita nadie. La gente anda vuelta loca buscando cómo resolver, porque la moneda del país parece que se quedó dormida y no despierta.

La situación en Cuba es que las divisas principales no bajan de precio ni a tiros, ni en el mercado de la calle ni en el que dice el gobierno. Esto quiere decir que el peso cubano está más para allá que para acá, y la gente necesita euros y dólares para vivir el día a día.

¿Dónde y cuándo es este bochinche?

Esto está pasando ahora mismo, en abril de 2026, en toda Cuba. Imagínate el calor que hace, y el calor que está cogiendo la gente con los precios. En la calle, el dólar está en 530 pesos, el euro en 600 pesos, ¡un dineral! Y la MLC, que es lo que usan para algunas cosas, anda por los 399 pesos, subiendo poquito a poco.

El gobierno dice que el dólar vale 492 pesos y el euro 576.35, pero eso es en el papel. La gente en la calle no se fía de eso y prefiere lo que se habla en el barrio. La diferencia entre lo que dice el gobierno y lo que se paga es grandísima, y eso es porque no hay divisas suficientes y todo el mundo anda apurado por tenerlas.

¿Y por qué esto importa tanto?

Esto importa porque todo, o casi todo lo que se compra y se vende que viene de afuera, se paga en dólares o euros. Cuando esas monedas suben, los precios de la comida, la ropa, los repuestos, ¡todo! Se disparan. El cubano de a pie siente esto en el bolsillo todos los días, porque su salario en pesos no le alcanza ni para empezar.

Además, esta diferencia entre el dólar oficial y el del mercado negro hace que la gente no sepa ni qué hacer. Unos venden en un sitio, otros compran en otro, y al final, el peso se devalúa más y más. Es como una bola de nieve que no para de crecer.

¿Qué dicen las partes?

Bueno, unos dicen que la culpa es de la economía mundial, otros que si las sanciones, que si el bloqueo... El gobierno intenta controlar el cambio, pero parece que no le da la talla. La gente de la calle lo que dice es que necesita resolver, que así no se puede vivir, y que los precios suben sin control.

Los que saben de esto dicen que mientras no haya más dólares y euros entrando al país de forma oficial y la gente no confíe en la moneda nacional, la cosa va a seguir así. Unos culpan a la falta de producción, otros a la burocracia, y así seguimos.

¿Y ahora qué?

Lo que se ve venir es que la cosa no va a cambiar de la noche a la mañana. El peso cubano va a seguir con la presión alta, y las divisas van a seguir caras. Hay que ver qué medidas toman las autoridades, si es que toman alguna que funcione de verdad.

Por ahora, lo que toca es seguir luchando, ajustarse el cinturón y ver cómo se resuelve el día a día. La gente está pendiente de cualquier noticia, a ver si hay alguna esperanza, pero la realidad es que la situación está tensa y no se ve una salida fácil.

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