¡Ya tú sabes! Cubanos de corazón castellano regresan a sus raíces con el Programa Añoranza
Programa español Añoranza trae a Cuba a emigrantes mayores de 60 años para reconectar con su herencia en Castilla y León.
¡Oye esto pa' que veas! La vuelta a casa
Resulta que un gentío de españoles que viven aquí en Cuba, ¡casi todos de la tercera edad!, se apuntaron este año a una vaina que se llama Programa Añoranza. Es una movida de la Junta de Castilla y León, allá en España, pa' que los emigrantes mayores que no tienen mucha plata, pero sí mucha historia, puedan darse una escapadita a la tierra de sus abuelos.
Imagínate tú, con más de 60 años, y sin poder pisar tu terruño por las dificultades económicas, ¡zas!, te dan la oportunidad de volver y sentirte como en casa. La vaina es que no solo son de Cuba, sino también de Argentina y Uruguay, todos con el corazón en Castilla y León.
¿Dónde fue la parada y cuándo se dio el happening?
Este relajo se dio hace poco, por allá por mayo de 2026, cuando recibieron a los muchachos en la sede de la Junta de Castilla y León. La idea es que por varios días anden por ahí, visitando pueblos, conociendo gente y metiéndose en actividades que los conectan con su herencia.
Se trata de un reencuentro, de pisar el suelo donde nacieron sus padres o abuelos, de oler el aire, de escuchar las campanas de las iglesias que sonaron en sus historias. Es un viaje que va más allá de lo turístico, es un viaje al alma.
¿Y esto a quién le cae arriba y por qué tanta bulla?
Pues mira, esto le cae directo a los descendientes de emigrantes castellanos y leoneses que viven lejos y tienen el bolsillo flaco. La Junta quiere que no se olviden de dónde vienen, que mantengan vivas las tradiciones y el cariño por esa tierra.
Para muchos cubanos, esto es un soplo de aire fresco en medio de tanta crisis: apagones, falta de comida, la economía por el suelo. Es una pausa pa' recordar tiempos mejores, o al menos, pa' reconectar con la parte de su historia que les da identidad, ¡y eso vale oro!
¿Qué fue lo que dijeron los que mandan y los que vienen?
Por un lado, las autoridades de la Junta, como el consejero Luis Miguel González Gago, les dieron la bienvenida oficial y los animaron a que disfrutaran la experiencia, a que se empaparan de la cultura y fortalecieran esos lazos familiares y de sangre.
Por el otro, los participantes, silenciosamente, sienten la emoción de volver a lugares que solo conocían por los cuentos de sus familiares, de ver con sus propios ojos lo que sus padres les contaron. Es un nudo en la garganta y una sonrisa en la cara, todo junto.
¿Y ahora qué? ¿Qué se espera del futuro?
Pues se espera que este tipo de programas sigan dando la talla, porque la Junta tiene un plan pa' los emigrantes, no solo pa' los mayores. La idea es que la cultura y los vínculos no se pierdan en el tiempo, ni con la distancia.
Los centros y asociaciones españolas en Cuba, que son como el corazón de la colonia allá, siguen trabajando pa' mantener viva la llama. Este viaje es una prueba de que, a pesar de las dificultades, la conexión con la tierra de origen sigue fuerte, y eso es lo que hay que seguir cuidando.