¿Se los Tragó la Tierra? Cubanos Desaparecidos en México, Familias Gritan por Respuestas
Familias cubanas exigen respuestas tras la desaparición de al menos seis migrantes en Chiapas, México, presuntamente secuestrados por redes de tráfico humano. El silencio oficial aumenta la angustia.
Qué pasó
Oye esto pa' que veas... Unos cuantos cubanos, al menos seis, se esfumaron en México. ¡Zaz! Se perdieron en Chiapas, por Barra de San José, Mazatán, allá por el 21 de diciembre de 2024. Todo apunta a que cayeron en manos de esos traficantes de personas que andan haciendo de las suyas. Agarraron una lanchita que, según los malandrines, los llevaría hasta Juchitán, Oaxaca, y de ahí... ¡nadie sabe más!
Parece que estaban en una casa de esas que usan los coyotes pa' esconder a la gente antes del viaje, esperando cruzar el Pacífico. Imagínate el susto, la angustia de no saber qué pasó con esos muchachos.
Dónde y cuándo
Esto pasó el 21 de diciembre de 2024, en Barra de San José, una costa en Mazatán, estado de Chiapas, México. Jorge Alejandro Lozada Santos, de 24 años y de Santiago de Cuba, es uno de los que se reportan desaparecidos. Él salió de la isla en octubre de 2024, y su último contacto fue antes de subir a esa supuesta embarcación que le prometía un viaje más seguro hacia el norte, por un buen fajo de dólares.
La cosa se pone fea cuando uno piensa en el paisaje: el mar bravo, la incertidumbre de la noche, la tensión de estar en manos de gente que solo piensa en el dinero, sin importarles la vida de nadie. Un calor pegajoso, el sonido de las olas rompiendo y el silencio aterrador después.
Por qué importa
Esto importa porque es la misma historia que se repite para miles de cubanos. La gente se va de Cuba porque la cosa está dura: que si la economía por el suelo, que si los apagones que te sacan de quicio, que si no hay comida en la bodega. Entonces se lanzan a una aventura que puede terminar en tragedia.
Cada desaparición es un golpe, un dolor que se queda para siempre en las familias. Es el reflejo de que las rutas de migración se han vuelto un campo minado, donde los más vulnerables caen presa fácil de la delincuencia organizada que se aprovecha de su desesperación.
Qué dicen las partes
Los familiares están que trinan, denunciando que no les dan respuestas claras. El silencio de las autoridades, tanto mexicanas como de donde sea que se les pueda pedir cuentas, es ensordecedor. Por otro lado, los traficantes, esos que prometieron un viaje seguro, pues ni hablar, desaparecieron igual que la gente que movían.
Se sabe que las autoridades mexicanas han hecho operativos y han rescatado gente en Chiapas, incluso ha habido tiroteos. Han encontrado sistemas para espiar y comunicarse, señal de que las redes criminales están bien organizadas. Pero eso no ayuda a las familias que tienen a sus seres queridos desaparecidos.
Qué viene ahora
Lo que viene ahora es seguir de cerca este caso, exigiendo que se investigue a fondo y que aparezcan los desaparecidos. Las familias no van a parar hasta saber qué pasó con sus hijos, sus hermanos, sus esposos. Hay que ver si las autoridades mexicanas, con toda la presión, mueven un dedo y dan con el paradero de los implicados y, más importante, de las víctimas.
Hay que estar pendientes a ver si se destapa toda la red de traficantes que opera en Chiapas y si se toman medidas serias para que esto no siga pasando. Pero por ahora, la incertidumbre y la angustia siguen siendo las dueñas de la situación.