¿La profesora Rosalva se salvó de milagro? Brutal ataque en Ciego de Ávila desata alarma

Profesora en Ciego de Ávila sobrevive a brutal ataque de su expareja. El incidente reaviva el debate sobre la violencia de género en Cuba.

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate tú, una profesora de 52 años, allá en Morón, Ciego de Ávila, ¡casi se nos va de este mundo! Parece que un tipo, que era su ex, se le presentó y le dio una pela de las bravas. De esas que te dejan pensando si el mundo se acabará mañana. La mujer, que le dicen Rosalva, está viva de milagro, pero dicen que quedó bien malherida.

Esto no es un cuento de camino, pasó hace poco y ya la gente está comentando por las redes. ¡Un bochinche tremendo!

¿Dónde y cuándo fue el lío?

Pues mira, la cosa pasó el martes pasado, por la calle Estrella, ahí cerca del parque Agramonte, en Morón. ¿Quién sabe qué le dio a ese hombre? La pobre Rosalva, que es profe de Arte en la Secundaria Alfredo Álvarez Mola, estaba en su día y ¡zas! Le cayó encima el exnovio. Dicen que el golpe fue tan fuerte que hasta le afectaron un brazo, pero por suerte, los médicos hicieron su magia y parece que se lo pudieron salvar. ¡Vaya susto se llevó la gente!

¿Y esto por qué importa?

Mira, esto no es solo una pelea más. Esto es violencia de género en toda regla. Y aquí en Cuba, el tema está que arde. La gente está cansada de que pasen estas cosas y pide a gritos que hagan algo. Que protejan a las mujeres, que pongan mano dura con los maltratadores. Porque al final, esto nos afecta a todos y nos pone a pensar en la seguridad en las calles.

Cada vez que pasa algo así, se levanta la misma preocupación. La gente quiere que se fortalezcan los mecanismos para denunciar y para ayudar a las víctimas antes de que sea demasiado tarde.

¿Qué dicen las partes?

Bueno, de parte del tipo que atacó, ni pío. Nadie ha dicho quién es ni qué le pasó después. De las autoridades, tampoco ha salido un comunicado oficial con detalles. Solo se sabe lo que publica la gente en redes y las plataformas ciudadanas. Unos dicen que fue una locura, otros que ya había antecedentes. Pero oficial, oficial, no hay nada. ¡Como siempre, esperando a ver qué pasa!

¿Y ahora qué?

Pues ahora toca esperar. Esperar a ver qué dicen las autoridades, si es que dicen algo. Esperar a ver cómo evoluciona la profesora Rosalva. Y sobre todo, esperar a que esto sirva de algo, a que se tomen medidas de verdad para que no sigan pasando estas tragedias. La gente está pendiente, a ver si esto se queda en nada o si se hace justicia. ¡El tiempo dirá!