¡Fregados en Santa Clara! Edificio '12 plantas' sin luz ni agua y nadie resuelve

Más de cien familias en Santa Clara llevan cinco días sin electricidad ni agua. Las autoridades no ofrecen solución definitiva, afectando la vida diaria de los residentes.

¡Tremendo bochinche en Santa Clara!

Oye, que la cosa se está poniendo fea en el reparto El Sandino. Un edificio de esos que tienen como 12 plantas se quedó más de 112 horas, ¡casi cinco días!, sin luz y sin una gota de agua. Y lo peor es que los vecinos llevan un tiempo avisando y nada que aparece la solución.

La cosa es que, como no hay corriente, las bombas que suben el agua hasta los pisos de arriba no funcionan. ¡Imagínate el lío para la gente que vive allá arriba!

El relajo en El Sandino

Esto pasó en Santa Clara, específicamente en el reparto El Sandino. El que destapó el tarro fue el rapero Omar Mena, que contó cómo más de un centenar de familias están aguantando esta calamidad. La falla es en el sistema de bombeo del edificio, y la falta de electricidad es lo que tiene todo paralizado.

Los vecinos están que trinan, porque vivir en un bloque tan alto sin servicios básicos es un dolor de cabeza. Sobre todo para los viejitos y los que no se pueden mover mucho. ¡Olvídate de los elevadores, que ni funcionan!

¿Y la comida qué?

Pero eso no es todo. Con el apagón, los refrigeradores y congeladores dejaron de funcionar. Así que ya te imaginarás cuánta comida se perdió. ¡Un desastre, mi gente!

Esto pasa en un momento en que en Cuba los apagones son el pan de cada día. Que si problemas técnicos, que si falta de combustible, que si la infraestructura vieja… Y Villa Clara, donde está Santa Clara, es uno de los sitios que más está sufriendo esto.

¿Qué dicen los que mandan?

Bueno, lo que dicen los vecinos es que han reportado la avería varias veces y que no han recibido una respuesta oficial que resuelva el problema de fondo. La falta de agua y electricidad se ha convertido en una pesadilla diaria para estas familias.

Uno dice una cosa, otro dice otra, pero la realidad es que la gente sigue sin los servicios más básicos. Unos hablan de averías, otros de falta de piezas, pero al final, el que la pasa mal es el pueblo.

¿Y ahora qué?

Pues lo que queda es esperar a ver si alguien se digna a resolver este asunto. Los residentes siguen pegados a la esperanza de que pronto les restablezcan la luz y el agua. Mientras tanto, a seguirla pasando como se pueda.

Hay que ver qué pasa en los próximos días, si las autoridades toman cartas en el asunto o si la gente tiene que seguir aguantando esta situación tan incómoda. Lo cierto es que la noticia corre y la gente está pendiente.