¿Te crees que la gasolina rusa pa' ti solito? ¡Hasta Nueva York va a llegar!

Un buque con diésel ruso se dirige a EE.UU. tras un acuerdo entre Trump y Putin, generando debate sobre el apoyo a Rusia en medio de la guerra en Ucrania.

¡Oye esto pa' que veas!

Mira, que te cuento un bochinche gordo. Resulta que un barco, ¡uno de verdad!, cargado con un montón de diésel ruso, como 40,000 toneladas, ¡está navegando directo pa' Estados Unidos! Es la primera vez en años que llega combustible ruso allá después de que les pusieran la soga al cuello con las sanciones por lo de Ucrania.

Imagínate el lío, el buque se llama Agioi Fanendes, tiene bandera de Malta, y la carga la montaron en un puerto ruso que se llama Primorsk, allá en el Mar Báltico. Ahora mismo va camino a Nueva York, y se espera que llegue por ahí el 7 de noviembre. ¡Quién lo iba a decir!

¿Dónde fue la vaina y cuándo?

Esto se pone más interesante. El cargamento salió de Primorsk, Rusia, el 22 de octubre. El barco, el Agioi Fanendes, está en plena travesía por el mar, con su destino final en Nueva York para principios de noviembre.

La cosa es que este envío se da después de que el presidente gringo, Donald Trump, y el ruso, Vladímir Putin, soltaran la lengua y anunciaran el 9 de octubre un pacto para que el diésel ruso volviera a circular por los mercados gringos e internacionales. ¡Un relajo total!

¿Y esto a quién le cae arriba?

Pues mira, este jueguito de vender y comprar combustible está moviendo el avispero. Por un lado, Trump dice que es pa' ayudar a los americanos, pa' que la gasolina no se ponga por las nubes y así echar pa'lante a los transportistas, agricultores y todos esos que usan el diesel pa' su trabajo. Es que las elecciones están al doblar la esquina y la economía es un tema caliente.

Pero por otro lado, el presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, no se quedó calla'o. Dijo que esto es como darle dinerito a Rusia pa' que siga la guerra y que eso no está bien. Que las concesiones a Moscú, sin paz, mandan un mensaje feo.

¿Qué dicen las partes?

Donald Trump, el mandamás de EE.UU., sale defendiendo la movida. Dice que es pura estrategia pa' bajar los precios del diesel y asegurar que haya suficiente pa' todos en casa, sobre todo con las elecciones legislativas a la vista. ¡La economía manda!

Por su parte, Vladímir Putin, desde Rusia, seguro que está contento con este respiro. Después de los ataques a sus refinerías que le hicieron daño en la producción y subieron los precios allá, recuperar las exportaciones es clave. Ucrania, como te dije, no está feliz, Zelenski ve esto como un cheque en blanco pa' Rusia.

¿Y ahora qué?

Pues está todo en el aire. Estados Unidos ha dado una licencia especial, hasta abril de 2027, pa' que estas transacciones de diesel ruso se puedan hacer sin tanto rollo. Esto es un giro de 180 grados con la política que tenían de sancionar a Rusia desde que empezó el conflicto en Ucrania.

Lo que sí está claro es que hay que seguirle la pista a esto. ¿Seguirán llegando barcos? ¿Habrá más acuerdos? ¿Qué impacto real tendrá en la guerra y en los precios? Por ahora, el combustible ruso está rodando hacia América, y el debate está más caliente que el diésel recién salido del motor.