¿Y ahora qué pasó? Dominicana manda pa'l carajo a nueve diplomáticos cubanos por 'espías'

República Dominicana exige la salida de nueve diplomáticos cubanos y sus familias, presuntamente por actividades de inteligencia. La medida se maneja con discreción.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que en República Dominicana se destapó la mata y se le dijo a un buen 'taco' de cubanos que hicieran mutis por el foro. Nueve diplomáticos de la isla, junto con sus familias, tienen que hacer las maletas y coger pa' La Habana. ¿El motivo? Dicen las malas lenguas, y gente que sabe, que algunos de estos señores andaban metidos en cosas de inteligencia, de esas que no se hacen con agua y pan, sino con secretos y quién sabe qué más.

No es que los hayan declarado 'personas non grata' en plan guerra, no. Pero el Gobierno dominicano les mandó a decir, finamente, que se fueran, que ya cumplieron su ciclo, y parece que con creces, pero no de las buenas.

¿Y dónde y cuándo fue este bochinche?

Esto se destapó hace poco, a finales de agosto de 2026, en Santo Domingo, la capital dominicana. Imagínate el ambiente, la tensión en la embajada, las llamadas discretas, las miradas de reojo entre colegas. Unos pasaportes que se preparan a toda prisa, mientras otros siguen con su rutina, pero ya con el runrún corriendo por los pasillos.

El calor de Santo Domingo seguro que se sentía más picante con esta noticia. Unos saliendo, otros quedándose, y el murmullo de la gente en la calle preguntándose qué se traen los cubanos entre manos.

¿Y a quién le cae esto arriba? ¡A Cuba, papi!

Bueno, a Cuba le cae el peso de la ley, o mejor dicho, de las sospechas. Si es verdad que andaban de espías, pues normal que los manden pa' su casa. Esto no es un juego, y República Dominicana, como país soberano, tiene el derecho de decir quién entra y quién no, y quién se queda y quién se va.

Para la gente que está allá, esto significa que las relaciones diplomáticas, aunque no rotas, pasan por un momento de 'vamos a calmarnos un poco'. Es como cuando una pareja se da un tiempo, pero siguen casados. Veremos si esto afecta el día a día de los cubanos que viven allí o si es solo un movimiento de piezas en el tablero internacional.

¿Qué dicen los 'protagonistas'?

Pues mira, el Ministerio de Relaciones Exteriores dominicano (MIREX) soltó un comunicado diciendo que sí, que pidieron la salida de nueve diplomáticos y sus familiares, y que todo se hizo 'conforme a las normas internacionales'. Eso sí, detalles, ni uno. Dicen que son 'comunicaciones de carácter diplomático' y punto. Como quien dice: 'No es asunto tuyo, pueblo'.

Por el lado cubano, no han dicho ni pío oficialmente, o al menos no se ha hecho público. Se espera que guarden silencio o manden una nota de protesta bien educada. Mientras tanto, los que se van, pues se van, y los que se quedan, a portarse bien, que la vigilancia está de seguro a mil.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene después de este 'hasta luego'?

Lo que se vislumbra es que las relaciones entre ambos países seguirán, pero con un ojo en el otro. República Dominicana estará más atenta a los movimientos en la embajada cubana, y Cuba, pues, tendrá que ser más cuidadosa con sus 'agentes' en la isla. No se espera una ruptura total, pero sí un enfriamiento en la confianza.

Dicen que esto no tiene nada que ver con los cuatro atletas cubanos que se quedaron por allá después de los Juegos Centroamericanos. Aparentemente, son dos 'guisos' distintos. Así que, por ahora, las relaciones diplomáticas siguen en pie, pero con la guardia alta. Veremos qué depara el futuro.