¿Y estos cubanos qué hacen aquí? El chivatazo que sacó a 9 diplomáticos de Quisqueya

Embajador cubano evita comentar sobre la expulsión de 9 diplomáticos de República Dominicana, mientras la prensa baraja hipótesis de espionaje.

Qué pasó

Oye esto pa' que sepas. Resulta que el Gobierno de República Dominicana se fajó y le dijo adiós a nueve funcionarios de la embajada de Cuba, y a sus familiares. La vaina se anunció el 13 de agosto, pero nadie ha dicho oficialmente por qué, ¡imagínate tú! El embajador cubano, Ángel Arzuaga Reyes, cuando lo arrinconaron los periodistas, ¡zas!, se hizo el loco y se puso a hablar del cumpleaños de Fidel. ¡Qué cubanazo!

Dónde y cuándo

Esto pasó en Santo Domingo, la capital dominicana. El anuncio oficial se dio el 13 de agosto, pero los rumores andan calientes desde antes. El embajador Arzuaga estaba en la Universidad Autónoma de Santo Domingo (UASD), un sitio de esos donde se aprende, celebrando el natalicio de Fidel Castro, cuando le cayeron encima los micrófonos. El aire estaba caliente, seguro, con todo el lío encima.

Por qué importa

Mira, esto no es cosa de juego. Que expulsen a diplomáticos de un país a otro siempre levanta polvo. Aquí, la gente rumora que estos cubanos andaban metidos en cosas de espionaje, ¡imagínate! Otros dicen que a lo mejor estaban de chivatos o persiguiendo a deportistas cubanos que se les escaparon durante los Juegos Centroamericanos. Sea lo que sea, esto pone a temblar las relaciones y a la gente hablando en la cola del pollo.

Qué dicen las partes

Bueno, el Gobierno dominicano está calladito como un tumba sobre las razones exactas, solo dijeron que hay que irse. La Cancillería no ha soltado nombres ni detalles, ¡un misterio! Por su parte, Cuba salió con un comunicado rechazando la medida y diciendo que no tiene fundamento. El embajador Arzuaga, como te dije, prefirió mirar pa' otro lao' y no meterse en camisas de once varas. Así que, unos dicen una cosa, otros otra, y la verdad, quién sabe dónde andará.

Qué viene ahora

Lo que está claro es que la embajada cubana sigue operando con el embajador al frente, así que no rompieron relaciones ni nada de eso. Pero, ¿qué va a pasar después? ¿Se calmarán las aguas o vendrán más chivatazos? ¿Se aclarará el porqué de la expulsión? Habrá que estar pendientes, porque en estos cuentos de diplomáticos, uno nunca sabe cuándo sale el próximo capítulo. ¡Esto está bueno, mi gente!