¿Y el bolsillo? ¡Precios de locos en Holguín te dejan sin un clavo!
Los precios de los alimentos en Holguín, especialmente en el mercado Los Chinos, se disparan, afectando gravemente el costo de vida de los cubanos.
Qué pasó
¡Oye esto pa’ que veas! Los precios de la comida en Holguín se han vuelto un disparate, y el mercado conocido como Los Chinos es el mejor ejemplo. La gente anda vuelta loca porque no hay quien pueda comprar lo que se vende. La cosa está que no se aguanta.
Lo que se ve es variado, sí, pero los números en las etiquetas te dejan helado. Parece que comerse un tomate se convirtió en un lujo.
Dónde y cuándo
Esto está pasando ahora mismo, en abril de 2026, allá en Holguín, específicamente en el mercado llamado Los Chinos. Es un sitio donde la gente va a buscar lo que sea para comer, pero la realidad que se encuentran es dura.
Los tomates y pepinos están por las nubes, rondando los 60 pesos la libra. ¡Imagínate! Y el pollo, ni se diga, ¡cerca de los 5000 pesos! La pechuga ni la menciono porque se dispara más. Hasta las salchichas cuestan un dineral, sobre los 4100 pesos.
Por qué importa
Esto importa porque la comida es lo primero, ¿no? Y si los precios están tan altos, la gente no puede comer bien. Los sueldos que ganan no dan para tanto. Es una situación que te pone a pensar en cómo la gente va a resolver el día a día.
Al final, es el bolsillo del cubano el que sufre. El poder de compra se va al suelo y lo que antes era normal, ahora parece un sueño. El mercado te dice cómo está la economía de verdad.
Qué dicen las partes
Bueno, la información que tenemos, sacada de lo que cuenta el periodista Mag Jorge Castro, es que la situación es así de complicada. No hay muchas voces oficiales detallando esto en específico, pero la evidencia en el mercado habla por sí sola.
Se sabe que la producción nacional no está dando abasto, que traer cosas de afuera sale carísimo y que la logística es un dolor de cabeza. Todo eso suma para que el precio final sea el que vemos, que espanta a cualquiera.
Qué viene ahora
Lo que se ve es que la cosa no pinta para mejorar de la noche a la mañana. Si no se le mete mano a la producción y a la importación, los precios seguirán altos.
La gente tendrá que seguir resolviendo como pueda, buscando alternativas o ajustándose el cinturón todavía más. Hay que estar pendiente a ver qué pasa con la economía y si hay algún cambio que alivie esta situación.