¿Agua, mosca o desespero? Cerro entre vertederos y la maldición de los insectos

Una madre en El Cerro denuncia una plaga de moscas en su casa, causada por un vertedero improvisado, exacerbando la crisis sanitaria y la falta de recogida de basura.

¡Qué cosa tan fea en el Cerro!

Imagínate tú, una mamá en El Cerro, con su bebé en casa, y aquello es un campo de batalla contra las moscas. ¡Un bochinche de insectos que no se aguanta! La vecina, desesperada, ha contado en redes cómo su casa parece una película de terror de bichos.

Dice que la cosa está que no se puede vivir, y tú sabes cómo es eso cuando hay una criatura. La pobre madre no sabe ni pa' dónde coger, con el calor y los bichos volando por todos lados.

El epicentro del desastre: Zequeira y San Joaquín

El foco del problema, según cuenta la gente y se ve en las fotos, está en la esquina de Zequeira con San Joaquín. Allí, parece que alguien decidió montar un basurero a cielo abierto. Montañas de basura doméstica, escombros, de todo un poco, acumulándose sin ton ni son.

Y claro, donde hay basura y calor, las moscas hacen su fiesta. Las trampas se llenan en un santiamén, pero parece que por cada una que atrapan, salen mil nuevas. Un relajo, de verdad.

¿Por qué importa este desorden?

Esto no es solo un asunto de bichos molestos. Es que esa basura acumulada es un imán para todo tipo de vectores. Moscas, ratas, cucarachas... todo lo que transmite enfermedades y te pone la comida y el agua en peligro. ¡Un foco de insalubridad que le cae encima a la gente!

En un país donde las enfermedades transmitidas por mosquitos ya son un dolor de cabeza, esto es echarle más leña al fuego. La salud del vecindario está en juego.

Las versiones encontradas (o la falta de ellas)

Por un lado, está la denuncia de la madre, que pone la cara y cuenta su drama. Por otro, lo que se ve: un vertedero que parece que nadie quiere ver. El gobierno local, o quien sea que se encargue de la recogida, parece estar en otro planeta.

La gente comenta que los camiones de basura no dan abasto, que faltan equipos, que la logística está rota. Unos dicen una cosa, otros se tiran la bola. El caso es que la basura sigue ahí y las moscas campan a sus anchas.

¿Y ahora qué? A esperar la próxima plaga...

Lo que se espera es que alguien ponga orden y limpie esa montaña de desechos antes de que la cosa vaya a mayores. Que se reactive la recogida, que se busquen soluciones. Porque si no, esta plaga de moscas en el Cerro es solo el principio.

Mientras tanto, los vecinos tendrán que seguir lidiando con el bochinche, el mal olor y el riesgo de enfermarse. Un panorama nada alentador, la verdad.

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