¡Ojo al dato! ¿Te ponen a firmar o te meten preso? El bochinche de la recolección de firmas en Cuba

Denuncian presiones a trabajadores estatales en Bayamo para recolectar firmas en campaña oficialista 'Mi firma por la Patria'. ¿Te obligan a firmar o te meten preso?

¿Qué pasó? ¡Ay Dios mío!

Parece que en Bayamo, Granma, la cosa está caliente. El escritor Ángel Santiesteban-Prats soltó la sopa en redes: dicen que están apretando a la gente que trabaja en el Estado para que firmen una cosa que llaman 'Mi firma por la Patria'.

Según lo que se oye, los jefes tienen la orden de fajarse para que la mayoría de los empleados pongan su rúbrica. Hasta los del Partido y los CDR andan metidos en el cuento, buscando quién firma y quién no.

¿Dónde y cuándo fue este bochinche?

Esto se está cocinando en Bayamo, en la provincia de Granma, y parece que la cosa viene de abril, cuando el propio presidente Miguel Díaz-Canel le dio el banderazo a la campaña. La idea era que la gente apoyara al gobierno contra las presiones de afuera, como un grito de guerra.

El ambiente, según cuentan, está como enjuagado, con la gente sintiendo el calor de que tienen que participar sí o sí.

¿Y esto a quién le cae arriba? ¿Por qué importa?

Bueno, esto importa porque al final, quien no firme, o quien se quede corto con las firmas, puede verse en un aprieto. La gente en la calle habla de esto porque afecta el bolsillo y la tranquilidad, en medio de tantas penurias que ya hay.

No es solo una firma, es ver cómo las mismas estructuras del gobierno y de los barrios se mueven para que todo el mundo esté en la misma onda, ¡o eso parece!

¿Qué dicen los que están envueltos?

Unos dicen que es patriotismo puro y que es un deber apoyar a la Patria. Otros, los que están del otro lado, dicen que es pura presión y que si no firmas, te miran mal o hasta te pueden buscar un problema.

Por ahora, la gente de arriba no ha dicho nada serio sobre estas quejas, solo siguen empujando la campaña como si nada.

¿Qué se espera pa’lante? ¿Qué viene ahora?

Habrá que ver si esta presión baja o si se pone peor la cosa. Lo cierto es que las firmas se siguen recogiendo y la gente sigue sintiendo el ojo encima. Vamos a estar pendientes a ver qué pasa en las próximas semanas.

Si las denuncias siguen, puede que se arme un buen follón. O puede que se quede en un murmullo más de los tantos que hay.

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