¿Un Tiburón Loco en Siboney? La Playa se Pone Brava y la Gente Alerta

Otro tiburón cerca de la orilla en playa Siboney, Santiago de Cuba, enciende las alarmas. ¿Estará enfermo o solo buscando comida? ¡Ojo al dato!

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que el mar en Siboney, Santiago de Cuba, se está poniendo caliente. ¡Otra vez un tiburón apareció casi pegao' a la orilla! La gente anda con el Jesús en la boca, mirando pa'l agua con recelo.

Este martes, como a las seis y media de la tarde, ¡zas!, ahí estaba el bicho, chiquito pero dando respeto. Las fotos que corren por ahí muestran un ejemplar que se parece al que vieron hace poco. ¡La cosa no se acaba!

¿Dónde y cuándo fue el susto?

Todo este bochinche pasó este martes en la playa Siboney, bien cerca de donde rompen las olas. Fue al final de la tarde, cuando la cosa se estaba poniendo buena para un chapuzón. El agua estaba tranquila, pero la presencia del escamado le quitó el gustico a cualquiera.

Este lío viene después de que el domingo 12 de julio otro tiburón, de casi dos metros, se dejara ver. ¡En esa ocasión hasta prohibieron bañarse por precaución!

¿Y por qué importa este rollo?

Bueno, esto pone a la gente a pensar. Unos dicen que el tiburón podría estar herido o malito, por eso anda tan cerca de la orilla y sin hacerle caso a nadie. Otros, más tranquilos, comentan que los tiburones jóvenes a veces vienen pa' estas aguas calenticas a comer y esconderse.

Lo cierto es que cada vez que aparece uno, se arma el debate y la gente se pone nerviosa. ¡Y con razón!

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, la gente del pueblo, los que vieron al tiburón, están preocupados y algunos hasta molestos porque no se avisó a tiempo la vez anterior. Señalan que el animal se vio desde el viernes y la alerta fue después.

Por otro lado, los que saben de esto comentan que no siempre es una amenaza directa, pero que las precauciones hay que tomarlas. Dicen que hay especies de tiburones pequeños que son comunes por aquí, como el cazón, y que el clima también influye.

¿Qué viene ahora en este cuento?

Por ahora, la recomendación es clara: ¡a no bañarse! Los salvavidas y las autoridades están en pie de lucha. Si ves el tiburón cerca, lo mejor es hacer caso, mirar las indicaciones y no tentar la suerte.

Habrá que estar pendientes a ver si el visitante marino decide seguir su camino o si la playa de Siboney se queda con su nuevo inquilino por un rato más. ¡El mar es un misterio, señores!