¡Banco roto en Plaza de Marte! Santiago de Cuba se pregunta: ¿Quién cuida lo nuestro?

Bancos rotos en la Plaza de Marte de Santiago de Cuba generan preocupación, evidenciando problemas de mantenimiento y vandalismo en espacios públicos.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que en Santiago de Cuba, uno de esos lugares con tanta historia, la emblemática Plaza de Marte está dando de qué hablar, y no es pa' bien.

La gente está preocupada porque varios bancos de esa plaza, que es como el corazón donde se junta todo el mundo, ¡aparecieron rotos!

¿Dónde y cuándo fue el bochinche?

Esto pasó hace poco, y se vieron imágenes por ahí de cómo los bancos están hechos trizas. Las estructuras de metal a veces quedan ahí solas, sin asientos, ¡imagínate!

Lo más curioso es que esta plaza, la de Marte, la han arreglado y pintado un montón de veces. Hasta hace bien poquito, en enero de 2026, anunciaron más trabajos para que todo se viera bonito: jardines, lamparitas, pintura, ¡todo!

¿Y por qué importa este desastre?

Bueno, esto pone en evidencia que no es fácil mantener las cosas arregladas allá en Cuba. Unos dicen que es por la gente que no cuida, que vandaliza, pero también uno se pregunta si se les da el mantenimiento que necesitan esos lugares.

La Plaza de Marte es enorme, unos 5.000 metros cuadrados, y es el punto de encuentro principal. No es solo que los bancos rotos se vean feos, es que le quitan el chance a la gente de sentarse y descansar ahí, que es para lo que está hecha.

¿Qué dicen las partes?

Las autoridades suelen decir que es indisciplina social lo que daña los bancos y otros mobiliarios. La gente del pueblo, los que van a la plaza todos los días, ven el deterioro y se preguntan si el mantenimiento que se hace es el suficiente o la calidad de los arreglos.

¿Y ahora qué?

Pues lo que se ve es que el problema es más grande que solo unos bancos rotos. Es la dificultad de mantener en buen estado los espacios públicos en medio de que muchas infraestructuras en Cuba están que dan pena.

Hay que ver si se logra mantener lo que se arregla, si hay más vigilancia, o si la gente entiende que cuidar estos lugares es tarea de todos para que sigan siendo bonitos y funcionales para todos.