¿Y ahora quién podrá defendernos? ¡Otra avería deja sin agua a La Habana!
Miles de habaneros amanecieron sin agua por avería eléctrica en la Cuenca Sur. Aguas de La Habana promete restablecimiento gradual.
¡Oye esto pa' que veas!
Miles de habaneros se levantaron este jueves con la misma historia de siempre: sin agua. Y es que la dichosa crisis de la infraestructura en Cuba no da tregua. La empresa estatal Aguas de La Habana soltó la bomba: corte temporal del servicio en varios municipios de la capital. ¿La causa? ¡Reparaciones de emergencia en la fuente de abasto Cuenca Sur, para variar!
Al parecer, un fallo eléctrico se dio el gusto de dañar dos puntos clave de la conductora principal. Imagínate, ¡eso bajó la presión hasta el suelo! Y claro, para arreglarlo, tuvieron que parar el grifo. Esto afecta sobre todo a los vecinos del centro de La Habana y Boyeros, que ya andan de cabeza con los apagones y otros servicios que fallan más que una escopeta de feria.
¿Dónde y cuándo fue el relajo?
Esto se puso caliente este jueves, ¡a las 6:00 de la mañana! Y según el comunicado oficial, la cosa va a durar hasta las 6:00 de la tarde. Pero ojo, que el agua no vuelve de golpe. Te dijeron que el restablecimiento será gradual, o sea, poco a poco, cuando los técnicos terminen de hacer su magia. ¡Paciencia, que esa es la virtud cubana!
Aguas de La Habana, con toda la pena del mundo, mandó unas disculpas a los afectados. Dicen que los trabajos son “imprescindibles” para que el sistema vuelva a la vida. Pero la verdad, la cosa huele a lo de siempre: deterioro de la infraestructura hidráulica y eléctrica, culpa de décadas sin inversión, roturas que nunca se acaban y los problemas de energía que nos tienen al borde de un ataque de nervios.
¿Y a quién le cae esto arriba?
Bueno, esta avería le cae directo en el bolsillo y en la paciencia a miles de familias habaneras. La falta de agua es un problema diario que se agrava con estas interrupciones. En La Habana, muchos barrios ya sufren ciclos irregulares, así que imagínate cómo estarán ahora, sin poder bañarse, cocinar o tomar un trago de agua fresca.
Además, la crisis energética del país es como gasolina al fuego. Los apagones constantes destrozan los equipos de bombeo, bajan la presión de la red y hacen que recuperar el servicio sea una pesadilla. La gente en La Habana sigue denunciando que el agua no llega, sobre todo en los edificios altos, y si antes era difícil, ahora ni te cuento.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, Aguas de La Habana pide disculpas y dice que está trabajando duro. Por otro lado, la gente afectada, los que viven sin agua, lo que tienen es que aguantarse. No hay muchas voces quejándose porque la noticia ya es lo normal. Los expertos, si es que se les puede llamar así a los que ven la misma película todos los días, señalan el mismo problema de siempre: falta de inversión y mantenimiento.
¿Y ahora qué?
Pues lo que viene ahora es esperar. Esperar a que el agua vuelva, esperar a que no haya otra avería mañana, esperar a que alguien se acuerde de arreglar esto de una vez. Lo que sí está claro es que hay que seguir de cerca cómo van los arreglos, si se cumplen los plazos y si esta vez, por un milagro, el servicio se estabiliza. Pero conociendo el percal, mejor ir haciendo acopio de agua, por si las moscas.