¿Y tú supiste? ¡Niña rescatada en Venezuela dice que no se queda sola más nunca!

Niña de 12 años, Fabiana, rescatada tras terremoto en Venezuela, relata su experiencia y le dice a su madre "no me vuelvo a quedar sola".

¡Oye esto pa' que veas!

Imagínate tú, una chamaquita de 12 años, la tal Fabiana, que la sacan viva de debajo de unos escombros allá en Venezuela. ¡Sí, en La Guaira! Después de esos temblores feos del 24 de junio, la cosa se puso fea. Pero esta niña, ¡qué valentía!, aguantó como si nada mientras los rescatistas hacían maravillas para sacarla de ahí.

Lo más bueno es que la chamaquita, con todo y el susto, se portó a la altura. Los que estaban allí dicen que ella mismita hablaba con ellos, sin volverse loca, y eso ayudó un montón a que la maniobra saliera bien. Siete horas estuvieron dándole, en una ruina que cualquiera se asustaba solo de mirarla.

¿Y eso dónde fue que pasó?

Pues mira, todo este drama se vivió en La Guaira, Venezuela. Después de que la tierra se movió duro, se cayeron edificios enteritos. La niña Fabiana estaba atrapada en uno de esos edificios que se vino abajo. Fue justo después de los terremotos que pegaron por allá el 24 de junio.

La gente que estaba en la calle sintió el temblor, el ruido, el polvero... y después, la preocupación por los que quedaron atrapados, como Fabiana. Imagínate el calor, el polvo, la tensión de esa gente tratando de sacar a la niña de debajo de todo ese concreto.

¿Y por qué este cuento te importa?

¡Ah! Porque esta historia no es solo de un rescate, es de pura resistencia. La gente está hablando de esto porque te demuestra de qué está hecha la gente cuando le cae encima una tragedia de esa. Es la prueba de que hasta en el peor momento, se puede sacar fuerzas.

Además, esto pone el foco en lo duro que la está pasando la gente con esos temblores. Cómo las casas se caen y dejan a muchos en la calle. La historia de Fabiana es un grito de que hay que ayudar a los que sufrieron tanto.

¿Qué dicen los que saben y los que no?

Mira, por un lado, los rescatistas dicen que la niña es un milagro, que su calma ayudó un montón a que la operación fuera exitosa. Dicen que hablaba con ellos y eso les dio fuerza y les permitió trabajar mejor.

Por otro lado, la gente en la calle, los vecinos, todos comentan la valentía de la chamaquita y la labor de los equipos de rescate. Dicen que es un ejemplo de que hay que seguir luchando. Hasta su mamá, al verla sana y salva, escuchó un "No me vuelvo a quedar sola" que se te pega al alma.

¿Y ahora qué se espera?

Bueno, ahora lo que toca es que Fabiana se recupere del todo, que se cure ese susto. Y que las autoridades sigan trabajando en La Guaira, buscando a los que faltan y ayudando a los que perdieron todo.

La gente está pendiente de qué va a pasar con la reconstrucción y cómo van a ayudar a las familias afectadas. Esta historia de Fabiana es un recordatorio de lo frágil que es todo y de lo importante que es tener a alguien al lado.