¿Y a estos cubanos con I-220A se los lleva el diablo o qué? ¡Salazar le pide a Biden que resuelva!

Congresista María Elvira Salazar urge a la Casa Blanca a dar una solución permanente a miles de migrantes, incluyendo cubanos con I-220A, pues no es seguro devolverlos a sus países.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que la congresista republicana María Elvira Salazar está dando la cara por un montón de gente que está en un limbo aquí en Estados Unidos. Ella dice que la Casa Blanca se tiene que poner seria y reconocer que no se puede botar a cientos de miles de personas del país de la noche a la mañana. ¡Imagínate tú!

Esto va para los que tienen el famoso TPS, los cubanos con el papelito I-220A, y un gentío más que anda esperando una solución que no llega. La cosa es que, según Salazar, sacarlos de aquí ahora mismo no es ni seguro ni justo.

¿Dónde y cuándo se formó este enredo?

Pues la congresista, que es por Florida, soltó esta vaina en un mensaje público. El momento es ahora mismo, en pleno debate sobre cómo manejar la migración en Estados Unidos, con programas que ayudan a gente de países en crisis. La tensión se siente en el aire, un bochinche que no para.

Ella insiste en que las condiciones en esos países no dan pa' uno devolver a la gente así como así. El calor de Miami, la gente en la calle, todos pendientes a ver qué pasa con sus vidas aquí.

¿Y esto por qué nos importa, chico?

Pues mira, esto le cae encima a miles de familias que han hecho su vida aquí, trabajando, echando pa'lante. Un cambio drástico en su situación migratoria les cambiaría todo. La gente está hablando de esto porque se sienten en el aire, sin saber si mañana siguen aquí o tienen que recoger los trapitos.

Nada de tecnicismos, la realidad es que muchos dependen de estar acá para sobrevivir y ayudar a los suyos. Es un problema que Washington lleva años pateando pa'lante.

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, la congresista Salazar está pidiendo mano dura con la ley pero también compasión, impulsando soluciones para poner orden. Por otro lado, la Casa Blanca aún no da una respuesta clara sobre estos casos particulares.

Los cubanos con el I-220A, que es una orden de libertad, están en un punto intermedio. No es un permiso permanente, pero tampoco es una deportación inmediata. Unos esperan una visa, otros un asilo, y mientras tanto, el tiempo corre.

¿Y ahora qué viene?

Lo que está en el aire es si el Congreso va a moverse para darles una salida real a estas personas. Salazar dice que seguirá buscando soluciones, pero la pelota está en la cancha de los que mandan. Hay que seguir de cerca qué va a pasar con la ley migratoria y si de verdad se va a atender este problema que lleva tanto tiempo postergado.