¡Se nos fue Monseñor! Murió el primer obispo de Ciego de Ávila a los 86 años

Falleció Monseñor Mario Mestril Vega, primer obispo de Ciego de Ávila, a los 86 años. Figura clave de la Iglesia cubana, su salud se deterioró rápidamente.

¡Oye esto pa' que veas! Se nos acaba de ir un grande de la Iglesia aquí en Cuba, monseñor Mario Eusebio Mestril Vega. Este hombre, que fue el primer obispo de Ciego de Ávila, partió a destiempo a sus 86 años. La noticia corre como pólvora, y es que su salud, que venía mal, se deterioró rapidísimo en los últimos días.

Qué pasó

Bueno, pues se nos murió monseñor Mario Mestril Vega. Para los que no lo ubicaban, él fue el primer obispo de la Diócesis de Ciego de Ávila y estuvo al frente por más de 20 años. Su partida se dio poco después de que la propia diócesis anunciara que su estado de salud estaba en caída libre y pidieran oraciones por él.

Dónde y cuándo

Esto pasó hace nada, en Ciego de Ávila, Cuba. Monseñor Mestril Vega nació allá por Nuevitas, Camagüey, el 5 de marzo de 1940. Lo ordenaron sacerdote en el 64 y se consagró obispo en 1992. Pero fue en Ciego de Ávila donde dejó su huella, asumiendo como primer obispo en abril de 1996, justo cuando el Papa Juan Pablo II creó la diócesis.

Por qué importa

Este hombre fue una figura histórica para la Iglesia Católica en la isla. Estar al frente de una diócesis por tanto tiempo no es poca cosa, y menos en Cuba. Su liderazgo fue fundamental, sobre todo en momentos clave como la visita del Papa Juan Pablo II en 1998, que fue un acontecimiento importante para las relaciones entre la Iglesia y el Estado. Además, su gestión coincidió con los 30 años de la diócesis que él mismo fundó.

Qué dicen las partes

La Diócesis de Ciego de Ávila fue la que dio la voz de alarma sobre su salud, pidiendo a los fieles que no dejaran de rezar por él. No se dijo exactamente qué enfermedad lo estaba afectando ni los detalles de su deterioro, pero la Iglesia estaba atenta. Ahora, la comunidad católica lamenta su pérdida y lo recuerda como una figura central.

Qué viene ahora

La Iglesia cubana pierde una de sus figuras más emblemáticas. Ahora, la Diócesis de Ciego de Ávila, que él ayudó a construir, tendrá que seguir adelante sin su guía. Recordemos que la sede episcopal quedó vacante en 2022, así que la búsqueda de un nuevo líder para la diócesis será crucial. La memoria de monseñor Mestril Vega, sin duda, inspirará a las próximas generaciones de religiosos en la isla.