¡Adiós al Rey de las Arañas! Muere Científico Cubano Giraldo Alayón García

Fallece el científico cubano Giraldo Alayón García, experto en arácnidos y biodiversidad. Dedicó su vida al estudio de las arañas del Caribe y la conservación.

¡Oye esto pa' que veas! Adiós a un grande de la naturaleza cubana.

Se nos fue Giraldo Alayón García, un sabio de verdad, de los que no se sientan en un escritorio con corbata. Este hombre, que nos dejó este jueves a los 79 años, era el mero mero cuando de arañas y de cuidar nuestra tierra se trataba. Nacido en San Antonio de los Baños, le dedicó su vida enterita a desentrañar los secretos de la fauna y flora cubana, ¡y vaya que lo hizo bien!

Fue un estudioso de los pies a la cabeza, con doctorado y todo, que empezó su camino en el Instituto de Zoología. Imagínate, ¡dirigiendo el departamento de Entomología! Luego se metió de lleno en el Museo Nacional de Historia Natural, curando arañas por montones. Su especialidad: las arañas del Caribe, esa maravilla que tanto nos asombra.

¿Y dónde y cuándo pasó toda esta historia?

Giraldo vio la luz por primera vez el 5 de diciembre de 1946, en San Antonio de los Baños, Artemisa. Se graduó de Ciencias Biológicas en la Universidad de La Habana en 1973, ¡listo para el campo! Trabajó en la Academia de Ciencias y luego se dedicó por completo al Museo Nacional de Historia Natural, desde 1988.

Allí se convirtió en el gran curador de Arácnidos, un título que le quedaba como guante. Investigó sobre las arañas de Cuba y otras islas, ¡un trabajo que daba vértigo! Hasta inventarios hizo en la Sierra de Cubitas, Camagüey, ¡documentando cantidad de especies nuevas para la isla y las Antillas Mayores!

¿Y por qué nos importa tanto este cuento?

Porque Giraldo no era solo un científico de esos que hablan difícil. Era un hombre pegado a la tierra, a su gente. Fue presidente de la Fundación Ariguanabo, luchando por el río y su entorno. ¡Hasta un programa de radio tenía, 'Vida Silvestre', para que todos supiéramos de los tesoros naturales que tenemos!

Su partida es una pérdida enorme para la ciencia cubana, para los que aman la naturaleza y para todos los que tuvimos la suerte de conocer su pasión y su dedicación. Nos deja un legado imborrable de estudio y conservación.

¿Qué dicen las partes involucradas?

Bueno, la noticia de su partida ha caído como un baldazo de agua fría en la comunidad científica y entre los amantes de la naturaleza. El Museo Nacional de Historia Natural de Cuba y la Fundación Ariguanabo, instituciones donde dejó su huella, lamentan profundamente su fallecimiento.

Sus colegas lo recuerdan como un investigador incansable y un apasionado de la biodiversidad cubana. Amigos y familiares lloran la pérdida de un hombre dedicado y comprometido con su entorno.

¿Y ahora qué viene? ¿Qué se espera?

Lo que queda es seguir su ejemplo. Giraldo nos enseñó la importancia de estudiar, proteger y divulgar la riqueza natural de Cuba. Su obra sobre las arañas caribeñas seguirá siendo una referencia fundamental para las futuras generaciones de biólogos e investigadores.

Debemos honrar su memoria continuando su labor de conservación y amor por la naturaleza, asegurándonos de que sus investigaciones y su pasión inspiren a muchos más.