¿El Yerno de Raúl Castro se dio un festín inmobiliario en Barcelona mientras Cuba se ahogaba en crisis?
Paolo Titolo, yerno de Raúl Castro, compró tres pisos turísticos en Barcelona, contrastando con la grave crisis económica y escasez que sufría Cuba.
¿Qué pasó?
Resulta que Paolo Titolo, el esposo de Mariela Castro y yerno del expresidente cubano Raúl Castro, se lanzó a comprar tres pisos en Barcelona. ¡Y no cualquier piso, no! Eran para uso turístico, de esos que uno alquila pa' vacacionar.
El detalle está en que estas compras se hicieron mientras en Cuba la gente no encontraba ni pa' comer, ni pa' la medicina, y la luz se iba más que el sol en invierno. Un bochinche de contrastes, ¿tú me entiendes?
¿Dónde y cuándo?
Esto se dio en Barcelona, una ciudad donde el alquiler es un tema caliente. El primer golpe fue en marzo de 2015, un pisazo de más de 155 metros cuadrados cerca de la Plaza de España, zona cotizada donde las haya. Después vinieron otras dos propiedades, también para el negocio turístico.
Todo esto, mientras la isla que da origen a su familia política se hundía cada vez más en problemas de escasez, apagones y una crisis económica que no daba respiro.
¿Por qué importa?
Mira, esto pone el dedo en la llaga sobre cómo la situación económica de la gente en Cuba y las posibilidades de unos pocos vinculados a la cúpula son de mundos aparte. Mientras unos hacen malabares pa' sobrevivir, otros invierten en el extranjero.
La noticia levanta polvo porque choca la realidad de la calle cubana con estas inversiones, haciendo que la gente se pregunte y comente en voz baja.
¿Qué dicen las partes?
Hasta ahora, la información salió a la luz a través de medios como El Confidencial y El Debate. No se ha señalado que estas compras sean ilegales ni que Titolo esté metido en ningún lío judicial por ellas.
Lo que sí se comenta es la cercanía de Titolo con Mariela Castro, hija del exlíder Raúl Castro, lo que siempre pone sus movimientos bajo la lupa cuando se trata de inversiones o actividades fuera de Cuba.
¿Qué viene ahora?
Pues mira, la cosa queda ahí en el aire. La compra de los pisos es un hecho, el contexto de crisis en Cuba también. Lo que queda es el debate sobre esta diferencia tan abismal.
Habrá que ver si este tipo de situaciones siguen saliendo a la luz y cómo se manejan las explicaciones o los silencios de los involucrados.