¿Salió el profesor de Arquitectura por hablar de más en redes? El MES dice que no hay 'bochinche'

Cuba's Ministry of Higher Education confirmed professor Abel Tablada's contract won't be renewed, sparking debate about academic freedom and social media expression.

Qué pasó

Oye esto pa' que veas… Resulta que el Ministerio de Educación Superior de Cuba le dijo 'hasta luego' al profesor Abel Tablada de la Facultad de Arquitectura de la CUJAE. Le ratificaron que no le renuevan el contrato y se acabó el cuento.

El propio Tablada salió diciendo en las redes que eso no se vale, que la cosa es 'injustificada y discriminatoria'. Pero bueno, él dice que no va a pelear legalmente por ahora, aunque se queda dando clases en otros lados.

Dónde y cuándo

Esto se puso caliente en La Habana, Cuba, hace poco, allá por abril de 2026. La reunión fue en la propia CUJAE, la casa de los altos estudios, donde los jefes del Ministerio de Educación Superior le cantaron la sentencia al profesor.

Ahí estuvieron presentes también los de la Federación Estudiantil Universitaria y hasta el Partido, pa’ que supiera el asunto. Se armó el corre-corre pa’ informar a la dirección de la universidad y al sindicato.

Por qué importa

Bueno, mira, este jaleo levanta una pregunta: ¿puede un profesor hablar libremente en sus redes sociales sin que le corten el paso? La cosa se pone tensa porque algunos creen que fue por lo que él escribía en internet.

Esto pone a pensar a mucha gente sobre si la universidad es un sitio pa’ pensar sin miedo o si hay que andarse con pies de plomo. La gente está hablando de esto porque toca el tema de la libertad de expresión y la chamba.

Qué dicen las partes

Por un lado, el Ministerio de Educación Superior, que es el que manda aquí, dice que todo el procedimiento estuvo en regla, que no hubo 'irregularidades' ni 'discriminación'. Que la decisión está tomada y punto.

Por el otro, el profesor Abel Tablada no está de acuerdo, dice que sí es injusto y discriminatorio. Y los estudiantes de la FEU sacaron una carta defendiéndolo, diciendo que su trabajo estaba bien y que la medida era 'desproporcionada'. Hasta el decano de la facultad, que es su esposo, Ruslán Muñoz, renunció por no estar de acuerdo. Y otro arquitecto, Humberto Ramírez, también se fue.

Qué viene ahora

Pues mira, la cosa está en el aire. El Ministerio ratificó la salida, pero la polémica sigue. Hay mucho apoyo para el profesor de parte de colegas y hasta gente conocida. Lo que queda por ver es cómo va a afectar esto la libertad de expresión en las universidades cubanas.

Por ahora, las autoridades no han soltado mucha más sopa sobre el porqué de la decisión. Veremos qué pasa y si este jaleo deja alguna huella en el futuro de los profesores y sus opiniones.

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