¿Y estos Castro con qué cara salen? ¡Que hasta el de “Con Filo” les cantó sus cuatro verdades!
Presentador oficialista Michel Torres cuestiona privilegios de nietos de Castro, abriendo debate sobre nepotismo y desigualdad en Cuba.
¡Oye esto pa' que veas!
Resulta que hasta en la casa del oficialismo andan que si el nieto de Fidel se da la gran vida, y que el otro, a quien le dicen "El Cangrejo", se pone a hablar de política como si nada. ¡Tremenda vaina!
Michel Torres, el del programa ese de “Con Filo”, se fajó y escribió un artículo picante, pero sin salirse del guion oficial, claro está. Le puso el ojo a Raúl Guillermo Rodríguez Castro, alias "El Cangrejo", y a Sandro Castro, nietecito de Fidel, y los pintó como si fueran de otra galaxia, con privilegios que ni el pueblo del llano sueña.
¿Y dónde fue la cosa y cuándo?
Esto se desató con un artículo de Michel Torres publicado el 10 de julio de 2026. El lugar es la Cuba de hoy, donde las redes sociales y los medios estatales se mezclan para contar la historia, o al menos una parte de ella.
La tensión anda en el aire. "El Cangrejo" aparece hablando de Estados Unidos, sin un cargo oficial que lo respalde, y con una imagen que no cuadra con la escasez que se siente en cada esquina. Por otro lado, Sandro Castro, ¡ay Sandro!, sale en redes sociales con carros, vacilones y un montón de cosas que hacen que la gente se pregunte si viven en la misma isla.
¿Y a quién le importa este bochinche?
Pues mira, importa porque quien habla es uno de los suyos, un presentador de televisión oficial. Si hasta ellos se quejan de privilegios y de que algunos parecen vivir en otra película, la gente normal se pregunta: ¿y nosotros qué?
Esto pone en tela de juicio la credibilidad de los procesos y la imagen de los que mandan. Los privilegios, cuando se ven así, abren una herida que no cierra fácil y hacen que la gente dude. Además, se está rompiendo un tabú: hablar de estas cosas sin que te caiga encima.
¿Qué dicen unos y otros?
Por un lado, Michel Torres, el de “Con Filo”, soltó la sopa con su artículo "El Cangrejo y el Vampiro", señalando esas diferencias y cuestionando las apariciones públicas de ambos.
Por el otro lado, ni "El Cangrejo" ni Sandro Castro han dicho ni pío. Están calladitos, a ver qué pasa, mientras la gente comenta y se pregunta por qué ellos sí y los demás no.
¿Y ahora qué?
Bueno, ahora toca esperar. ¿Responderán los aludidos? ¿Seguirá este debate abierto o lo cerrarán como siempre? Lo cierto es que la pelota está en el tejado y la gente está atenta a ver qué pasa con estas críticas que vienen desde adentro.
Habrá que ver si este comentario de Torres es solo una espinita o si abre la puerta a un cambio real en cómo se ven los privilegios de algunos en la isla. El tiempo dirá si esto se queda en bochinche o si trae algo más.