¿Llegaron en lancha? Mexicanos en apuro con cubanos varados en sus costas

México evalúa la situación migratoria de cubanos que llegaron en lanchas a Quintana Roo. Autoridades deciden su destino legal tras arribar por mar.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que en Quintana Roo, México, las autoridades andan con el Jesús en la boca. Unos cuantos cubanos llegaron por mar, en lanchas que nadie sabe de dónde salieron. La cosa está que arde y ahora toca ver qué se hace con ellos.

Dicen que ya han pillado al menos dos grupos. Uno era un matrimonio, y en el otro iban nueve almas más. Todos quedaron en manos del Instituto Nacional de Migración, que es el que tiene la última palabra sobre si se quedan o si los mandan de vuelta pa' la Mayor de las Antillas.

¿Y por dónde fue el bochinche?

Todo este lío pasó en las costas de Quintana Roo, ese pedacito de paraíso que tiene Cancún y toda esa vaina. Los encontraron los de la Capitanía Regional de Puerto Juárez, que andan pendientes de las aguas y las playas por si aparece alguna embarcación rara o una balsa a la deriva.

El capitán de la zona, un tal Pedro Murillo Garay, explicó que ellos ayudan a las otras entidades cuando ven gente en esa situación. Así que, se topan con ellos y pasan el caso pa' que lo resuelvan los que saben de migración.

¿Y a quién le cae esta bomba?

Bueno, esto cae como un balde de agua fría en medio de la crisis que se vive en Cuba. La gente está buscando salir de la Isla como sea, por la economía, la falta de comida, de medicinas, y porque la vida se pone cada vez más difícil.

Quintana Roo se está volviendo un punto clave para los cubanos que quieren entrar a México por mar. Es una ruta que se ha puesto de moda, pero bien peligrosa, claro está.

¿Qué dicen las partes?

Por ahora, lo que se sabe es que las autoridades mexicanas, principalmente el Instituto Nacional de Migración, son los que van a decidir. Ellos van a evaluar cada caso, ver los papeles, y determinar si se les da alguna protección o si, por el contrario, hay que mandarlos de vuelta a Cuba.

La información oficial no dice mucho más. No se sabe cuándo salieron, desde dónde, si todos venían en yates de lujo o en barquitas de las que se hacen por allá. Tampoco dan detalles de cómo llegaron a la orilla.

¿Y ahora qué?

Pues ahora toca esperar. El futuro de estos cubanos está en el aire, en manos de las decisiones que tomen en Migración. Podrían quedarse, o podrían ser devueltos a Cuba. Lo que sí está claro es que esta situación sigue siendo un reflejo de la desesperación de muchos cubanos por buscar una vida mejor fuera de la isla.