¡Le dieron con to' y bicicleta! Agentes de ICE atropellan y 'chicharrean' a un ciclista en California
Agentes de ICE atropellaron y usaron pistolas taser contra un ciclista en Long Beach, California, tras un altercado. El incidente ha generado preocupación y exige explicaciones.
¡Oye esto pa' que veas!
Mira qué cosa más caliente acaba de pasar en California. Un video anda circulando que te deja con la boca abierta: agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, los de ICE, ¡atropellaron a un muchacho en bicicleta! Y pa' acabarla de ajustar, después del tropezón, le dieron con las pistolas esas de 'chicharrón'.
La cosa sucedió el 17 de octubre, así como lo oyes, hace poco. El afectado es un tal Ricardo González, que iba tranquilito en su bici eléctrica por Long Beach. Pero parece que la cosa se puso fea, porque los oficiales federales lo interceptaron y, ¡zas!, que se arma el bochinche en plena calle.
El show en la vía pública
Las imágenes que grabaron los curiosos son un show, pero del malo. Se ve clarito cómo los agentes y el ciclista se enredan en un forcejeo. Y ahí mismo, en medio del relajo, los del ICE sacaron las armas esas que dan choques, las de electrochoque, y le dieron dos veces al pobre Ricardo para poderlo parar en seco.
Después de esa 'fiesta', el hombre tuvo que ser llevado de urgencia al hospital. No se sabe cómo está ahora, si con las costillas rotas del golpe o con los nervios enredados por la 'chicharra', pero la cosa no pinta bien. Los médicos no han dicho nada oficial todavía sobre su estado.
¿Y a quién le cae esto encima?
Claro, este suceso ha puesto a todo el mundo a hablar y a preocuparse. Los vecinos de la zona quieren saber qué fue lo que pasó realmente y por qué los agentes actuaron de esa manera. Porque digo yo, ¿atropellar y 'chicharrear' a alguien? ¿Eso es normal en un operativo?
Hasta ahora, los de inmigración no han soltado prenda. Ni dicen por qué perseguían al ciclista, ni por qué se formó el lío, ni si van a investigar a sus propios agentes por el uso de la fuerza. Nos tienen a todos en ascuas.
¿Qué dicen unos y otros?
Pues mira, por un lado tenemos al video, que muestra la cosa cruda: el atropello, el forcejeo, las descargas eléctricas. Por otro lado, tenemos el silencio de las autoridades federales. Dijeron que lo detuvieron, sí, pero los detalles de por qué y cómo, eso se lo guardan para ellos.
Y del ciclista, Ricardo González, ni una palabra sobre cómo se siente o qué dice él de todo esto. Solo sabemos que está en el hospital recuperándose, o intentándolo, de las heridas.
¿Y ahora qué?
Pues ahora lo que queda es esperar. Esperar a ver si las autoridades se deciden a dar una explicación clara de lo que pasó en Long Beach. Esperar a ver si investigan de verdad cómo actuaron esos agentes y si van a tomar alguna medida.
La gente quiere saber si esto va a quedar así, como una noticia más que se oye en la calle y se olvida, o si habrá justicia para Ricardo González. Hay que seguirle la pista a este cuento, porque la cosa está caliente y nadie sabe qué va a pasar después de este bochinche.