¿Y tú supiste? México le suelta millones a Cuba para curar el cáncer ¡y sin chistar!

México adjudicó contratos millonarios a empresa ligada a BioCubaFarma para importar medicamentos oncológicos, levantando preocupaciones sobre licitaciones y escasez en Cuba.

¡Oye esto pa' que veas!

Parece que México le abrió la billetera a Cuba con contratos millonarios para traer medicinas contra el cáncer. ¡Y no estamos hablando de dos pesitos! Sino de hasta 227 millones de pesos mexicanos, ¡casi 12.5 millones de dólares! Todo esto para conseguir fármacos como vincristina, metotrexato y doxorrubicina, de esos que se necesitan para batallar contra la mala hora del cáncer.

La cosa se pone más caliente porque, según cuentan por ahí, estos contratos se dieron sin meterse en licitaciones públicas. O sea, a dedo, sin que nadie más pudiera ofrecer nada. ¡Un bochinche tremendo!

¿Dónde y cuándo se armó este relajo?

Esto se destapó hace poco, para finales de marzo de 2026, pero la cosa viene de 2025. El mero mero que sacó el pecho por estas transacciones fue el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) y Neuronic Mexicana S.A. de C.V., una empresa que tiene vínculos bien sabrosos con el gigante estatal cubano BioCubaFarma. El contrato más grande se firmó en febrero, ¡y para dos añitos!, con Laboratorios de Biológicos y Reactivos de México (Virmex), que se llevaría unos 201 millones de pesos para traer doxorrubicina y vincristina. ¡Imagínate!

Pero ahí no para la cosa. El IMSS también soltó lana por metotrexato y hasta por ketamina, ¡otra vez sin licitar! La que firmaba todo era una empresaria cubana, Tania Urquiza Rodríguez, representante legal de Neuronic Mexicana.

¿Y a quién le cae arriba esto?

Bueno, la Auditoría Superior de la Federación en México ya le echó un ojo y dijo que esta empresa es parte del entramado del régimen cubano. ¡Vaya sorpresa! Han detectado que el dinero de Virmex ha terminado yendo a parar a entidades como AICA y la Tesorería de BioCubaFarma. Lo más escandaloso es que ya antes habían encontrado irregularidades, como pagar por medicinas que venían malas, ¡y sin que nadie les pusiera un dedo encima ni devolvieran los lotes fallidos!

Además, todo esto pasa mientras en Cuba se habla de escasez hasta para las medicinas de cáncer. ¡Un drama de novela!

¿Qué dicen unos y qué dicen otros?

Por un lado, están los que señalan estos acuerdos como un favor político del gobierno de Claudia Sheinbaum a la dictadura cubana. Legisladores en Estados Unidos ya han levantado la ceja. Por el otro, la mandataria defiende estas compras como decisiones soberanas para cubrir las necesidades de salud del pueblo mexicano, sin importar de dónde vengan las medicinas.

¿Y ahora qué se espera?

Pues mira, lo que está claro es que estos contratos ponen el foco en los problemas para conseguir medicinas en Cuba y en las relaciones políticas y económicas entre México y el gobierno cubano. Mientras las auditorías siguen y los organismos internacionales miran de cerca, queda la duda de si estas medicinas llegarán a quien las necesita realmente, tanto en México como en la isla, y si el precio que se paga es justo.

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