¿Y estos mellizos? ¡Se ahogaron en el intento de llegar a México!
Dos mellizos cubanos de dos años fallecieron en una peligrosa travesía marítima hacia México. Sus cuerpos fueron arrojados al mar.
¡Tremendo bochinche en el mar!
Oye esto pa' que te enteres: ¡Dos angelitos, unos mellizos de apenas dos añitos, se nos fueron en el viaje! Iban con su mamá, buscando mejor vida, salieron de Pinar del Río con un combo hacia México en una barquita que se las vio negras en el camino.
El asunto se puso feo, feo, y los pobres chiquitines no aguantaron el corre-corre del mar y las penurias de la travesía. ¡Qué dolor tan grande!
¿Dónde fue la tragedia y cuándo?
Imagínate, esto pasó en alta mar, en esa ruta peligrosa que cogen muchos cubanos pa' llegar a México. Los nenes, Leodel y Leosniel, estaban con su mamá, atrapados quién sabe cuántos días en esa embarcación, con el sol, la sal y la desesperación a bordo. Luego de un rescate, se confirma que los pequeños no sobrevivieron.
¿Y esto a quién le cae encima?
Esto cae como un baldazo de agua fría sobre todos. Primero, el dolor inmenso de esa familia que perdió a sus dos nenes de golpe. Y segundo, nos recuerda una vez más el peligro de meterse en esas yolas, sin saber si vas a llegar o te va a tragar la corriente.
La gente está hablando de esto en las colas, en la guagua, porque es una tragedia que nos toca a todos, ver cómo los sueños de una vida mejor terminan así.
¿Qué dicen unos y qué dicen otros?
Bueno, el papá de los mellizos, Leobel, que está en México, confirmó esta noticia horrible. Le mandó un mensaje al periodista Mario Vallejo, que fue quien contó esto, diciendo lo mal que lo está pasando. Él mismo dio detalles de lo que pasó con los cuerpos de los niños después de su fallecimiento, según el reporte.
Por otro lado, están los familiares que viajaban con ellos, que contaron los detalles de lo difícil que fue todo allá arriba, en el mar. Son testimonios duros que te hielan la sangre.
¿Y ahora qué se espera?
Lo que queda es seguir con el alma en un hilo. Esta familia necesita todo el apoyo del mundo. Y hay que estar pendientes, porque este tipo de viajes no paran y las tragedias, lamentablemente, tampoco. Es una situación que no se resuelve fácil y que hay que seguir mirando de cerca, a ver si algún día las cosas cambian.