¡Hasta la vista, Gran Hotel! Cubana lanza el grito al cielo por el desastre de Camagüey
Cubana Thalía Soler denuncia en redes la decepción por el estado del Gran Hotel de Camagüey, criticando servicios de comida, piscina y mantenimiento.
Qué pasó
Oye, que la cosa está mala en el Gran Hotel de Camagüey. Una cubana, Thalía Soler, se dio la vuelta por ahí hace poco y salió con un rollo que no se lo quita nadie. Parece que la cosa no fue como esperaba, y en las redes se soltó a contar el chisme completo. La vaina es que ella llevaba dos meses intentando reservar para darse un chapuzón en la piscina, pero cuando fue, la realidad le cayó encima como aguacero de agosto.
Dónde y cuándo
Esto pasó hace poco, un video grabado y subido este viernes, pero la visita fue a la piscina del Gran Hotel de Camagüey, esa instalación que se supone es de lo más bonito del centro histórico. La cosa se puso tensa cuando el grupo se dio cuenta de que no se podían meter ni las bebidas de afuera, pero tampoco encontraban qué comer dentro.
Así que ya tú sabes, tuvieron que salir a buscar cómo llenar la barriga fuera del hotel, perdiendo tiempo y ambiente.
Por qué importa
La cosa importa porque el Gran Hotel es un sitio emblemático, de los que se supone que debe representar lo mejor de Camagüey para los que vienen de fuera y hasta para los de aquí. Cuando estas instalaciones fallan así, da una mala imagen y frustra a la gente que solo quiere pasar un rato agradable.
La gente se queja de que uno paga por un servicio y al final recibe cualquier cosa menos lo que esperaba. La comida escasa, la piscina tibia... son detalles que hacen que la gente diga “hasta aquí llegamos”.
Qué dicen las partes
Bueno, por un lado, está Thalía Soler y su gente, que contaron todo el relajo: que la comida no valió la pena, que la pizza parecía un cartón mojado, y que la piscina estaba caliente. Además, se quejaron de que hasta la vajilla estaba fea.
Por otro lado, está lo que dicen otros usuarios en los comentarios, que apoyan la queja de Thalía y añaden sus propias historias de descontento con el mantenimiento y la oferta del hotel. Hasta ahora, la cadena Islazul, que es la que maneja el hotel, no ha dicho ni pío sobre estas críticas específicas. Silencio total.
Qué viene ahora
Pues mira, lo que se ve es que la cosa no pinta bien para el Gran Hotel si no se ponen las pilas. La gente está harta de que les vendan una cosa y les den otra. Si Islazul no arregla el desastre, pues la gente seguirá diciendo “no vuelvo más”, y el hotel se quedará vacío.
Habrá que ver si toman en serio las quejas y hacen algo para levantar el nombre del Gran Hotel. Por ahora, lo único seguro es que Thalía Soler no repite la visita, y quién sabe cuántos más se les unirán en esa decisión.