¿Y ahora quién se va? ¡Meliá se va de Cuba y deja a 34 hoteles sin su sabor español!
Meliá Hotels International sale de Cuba tras 36 años, cerrando 34 hoteles debido a sanciones de EE. UU., crisis turística y dificultades operativas.
Qué pasó
¡Oye esto pa' que veas! La cadena hotelera española Meliá Hotels International dijo adiós a Cuba, así nomás. Se acabaron los 36 años de presencia que tenían allá. Cerraron los 34 hoteles que manejaban en la isla, y el chisme corre que esto es el fin de una era.
La cosa se puso fea, dicen ellos, y ya no podían seguir con el negocio en la isla. ¡Imagínate tú, 36 años y pum! Se acabó.
Dónde y cuándo
Esto no es cuento de ayer. La presencia de Meliá comenzó allá por mayo de 1990. Ahora, en este año 2026, es que finalmente dicen 'hasta aquí llegamos'. La salida se hizo en dos cantazos: primero se fueron de 15 hoteles ligados a un grupo militar, y después, con más sanciones, se pararon del resto.
Todo esto ha pasado en un momento que el turismo en Cuba está más frío que un mojito sin ron. ¡Un desastre!
Por qué importa
Mira, que se vaya Meliá no es poca cosa. Es como si te quitaran el pan de la mesa. Son 34 hoteles, un montón de habitaciones, y esto golpea duro a la economía cubana, que vive de los turistas.
Además, esto se suma a que otras cadenas hoteleras también han hecho las maletas y se han ido. ¡La cosa está que arde para el turismo en la isla!
Qué dicen las partes
Meliá dice que la operación se volvió imposible. Que el ambiente legal y las dificultades económicas no les dejaban ni respirar, ni operar tranquilos. Que no había mínima estabilidad pa' seguir.
Por otro lado, las sanciones de Estados Unidos han sido como un balde de agua fría, tocando a empresas y hasta al Ministerio de Turismo. La cosa está tensa, señores.
Qué viene ahora
Pues ahora viene lo bueno... o lo malo, quién sabe. Sin Meliá y sin otras cadenas, más de 30,000 habitaciones se quedan a la deriva. ¿Quién las va a manejar? ¿Cómo van a atraer a los turistas si el panorama está así?
Habrá que ver qué pasa con el futuro del turismo cubano, porque la cosa se pone cada vez más difícil. ¡A cruzar los dedos y a ver qué pasa!