¿Qué pasó, compay? ¡Masón cubano se revira contra el gobierno por querer botarlo!

La masonería cubana protesta contra el Ministerio de Justicia que intenta remover a su líder, José Ramón Viñas Alonso, generando un conflicto por la autonomía de la organización.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que la masonería en Cuba está que arde. Los hermanos masones se reunieron hace poco en La Habana para darle un espaldarazo a su jefe, José Ramón Viñas Alonso. ¿El problema? Que el Ministerio de Justicia se metió en medio, queriendo sacarlo del puesto y poner a otro en su lugar, ¡imagínate tú!

La cosa se puso fea cuando una directora del Ministerio le dio una citación a Viñas Alonso. Le dijeron que tenía que presentarse y dejarle el cargo, aunque fuera provisionalmente, a un tal Lázaro Faustino Cuesta Valdés. Pero los masones, ¡qué va!, no se comieron ese cuento.

¿Dónde y cuándo pasó este bochinche?

Todo este jolgorio pasó hace unas horas en La Habana, en la sede del Supremo Consejo del Grado 33 para la República de Cuba. El viernes, para ser exacto, fue cuando los miembros se juntaron para mostrar su apoyo.

El ambiente estaba tenso, se sentía la preocupación y la indignación entre los que estaban allí. Era como un grito de advertencia: ¡no se metan con lo nuestro!

¿Y por qué este lío importa?

Pues mira, para los masones esto es un golpe directo a su autonomía, a su derecho de elegir a sus líderes como les da la gana. Ellos dicen que Viñas Alonso es el jefe porque así lo eligieron sus propios estatutos internos, no porque lo dicte el gobierno.

Esto afecta a toda la fraternidad, que siente que el Estado intenta controlar sus asuntos internos. Y ojo, que no es la primera vez que pasa algo así.

¿Qué dicen las partes de este cuento?

Por un lado, los masones, a través de su Gran Canciller Ángel Santiesteban-Prats, han rechazado tajantemente la medida. Dicen que Cuesta Valdés ni siquiera fue elegido por ellos y que, para colmo, ¡lo habían expulsado antes por asuntos internos!

Ellos defienden a Viñas Alonso como autoridad legítima. Del lado del Ministerio de Justicia, no ha habido una explicación oficial detallada, solo la acción directa de intentar remover al líder masón.

¿Y ahora qué? ¿Qué viene pa'lante?

Lo que está claro es que este conflicto pone en alerta a la masonería cubana. Han pedido ayuda a sus hermanos masones de otras partes del mundo para que este caso se conozca y se visibilice.

Están en un tira y afloja con el gobierno, y habrá que ver cómo se resuelve este pulso por la autonomía. Lo que se sabe es que el Ministerio de Justicia parece decidido a intervenir, mientras la masonería se planta firme defendiendo su territorio.