¿Maduro y Alex Saab se van a comel el coco por 314 palos por torturar a americanos?

Un juez de EE.UU. ordena a Maduro y Alex Saab pagar $314 millones por torturas a tres ciudadanos estadounidenses detenidos en Venezuela. Las víctimas fueron liberadas en intercambio.

¡Oye esto pa' que veas!

Resulta que un juez federal en Estados Unidos se ha fajao y ha ordenado a Nicolás Maduro, al empresario colombiano Alex Saab, y a otros cinco compinches a soltar 314 millones de dólares.

¿La razón? Pues porque supuestamente encarcelaron y le dieron torturas a tres ciudadanos americanos que estaban por allá. ¡Tremenda vaina!

¿Y eso fue dónde y cuándo?

Esto se puso caliente en Venezuela, donde los tres gringos, Jerrel Kenemore, Jason Saad y Edgar Marval, se comieron su cayapa hasta diciembre del año pasado.

Por suerte pa' ellos, salieron de la pela como parte de un cambalache de presos entre Washington y Caracas. Y quién crees tú que liberaron por allá: ¡al mismísimo Alex Saab!

¿Y esto por qué importa?

Mira, esto va más allá de un simple lío. Si se comprueba lo que dicen estos americanos, pues pone a Maduro y a su gente en un brete serio por violaciones de derechos humanos.

Además, le cae encima al famoso Cártel de los Soles, ese grupo que dicen que anda metido en el narcotráfico. ¡La cosa se pone color de hormiga!

¿Qué dicen las partes?

Por un lado, los tres americanos están pidiendo justicia y que se les pague por el mal rato y las secuelas que, según ellos, les dejaron las torturas. Hablan de descargas eléctricas y de todo un poco.

Por el otro, los acusados no respondieron a la demanda, así que el juez falló en rebeldía. Lo único es que la vicepresidenta Delcy Rodríguez, que estaba en la lista, se salvó por ahora con el cuento de la inmunidad. ¡Pero los demandantes siguen al acecho!

¿Y ahora qué?

Pues lo que viene es tratar de cobrar esos 314 millones de dólares. Eso no es enchufa'o, hay que ver si consiguen bienes de Maduro o de Saab por allá o por acá para embargar.

Mientras tanto, las investigaciones internacionales sobre la situación en Venezuela siguen su curso. ¡La justicia anda detrás de muchos por allá!