¿Se quedó Santiago sin gota? Rotura mayor pone en jaque el agua en la ciudad
Nueva avería en conductora principal de agua en Santiago de Cuba agrava crisis. Hospitales prioritarios. Sectores afectados sin servicio.
¡Oye esto pa' que veas!
Parece que en Santiago de Cuba se quedaron secos otra vez. Resulta que se les rompió una de las tuberías grandes que trae el agua, de esas de polietileno que son como de mil milímetros. Fue en la zona de Micro 7, allá en Gascón, y claro, tuvieron que cerrar el grifo para arreglarla.
Ahora mismo, el poquitico de agua que queda se lo están mandando a los hospitales, que es lo más urgente. Pero olvídate, a varios barrios les cortaron el servicio y no saben cuándo volverá.
Un drama en plena azotea
Imagínate el panorama. La gente en Santiago lleva meses achacándose por el agua, que si viene tarde, que si se va, que si la red está pa'l gato. Ahora con esta avería, la cosa se pone peor. Las autoridades saben que hay problemas con las tuberías viejas y las bombas, pero arreglarlo todo de golpe parece misión imposible.
Los vecinos están que trinan, porque a veces el agua tarda semanas en llegar, y tienen que estar comprando pipas o inventando para bañarse y cocinar. Es un lío de verdad.
¿A quién le cae este aguacero?
Pues a todos los que dependen de esa conductora, que son varios sectores de la ciudad. La cosa es seria porque el agua es vida, ¿verdad? Y cuando falta así, la gente se desespera y se queja. Esto afecta la rutina diaria, la limpieza, la comida… todo.
El gobierno dice que está trabajando en ello, pero la verdad es que la red hidráulica está en un estado delicado y las reparaciones son un dolor de cabeza constante.
Lo que dicen los de allá y los de acá
La Empresa de Acueducto y Alcantarillado soltó la noticia de la rotura y dijo que estaban trabajando para resolverlo. No dijeron cuánto tiempo se tardarán, ni cuándo volverá el agua con normalidad.
Por el otro lado, la gente en la calle lo que dice es que esto es lo de siempre, que no se resuelve nada y que siguen sufriendo las consecuencias. Cada vez que hay un problema, los que pagan los platos rotos son ellos.
¿Y ahora qué?
Pues ahora toca esperar, y ojalá que no sea mucho tiempo. Lo que está claro es que esta avería complica más una situación que ya estaba bien difícil. Habrá que estar pendientes a ver si de verdad logran arreglar la tubería rápido y si con eso se alivia un poco la crisis del agua en Santiago.
Mientras tanto, la provincia sigue navegando en aguas turbulentas con el tema del abasto. ¡A ver si resuelven pronto!