¡Hija con diabetes se muere y nadie ayuda! Madre clama en Villa Clara

Madre en Villa Clara denuncia falta de agua, insulina y suministros para su hija diabética. Autoridades no responden.

¡Oigan esto pa' que vean lo que pasa!

Una mamá en Villa Clara está que trina. Su nena, de 10 años, tiene diabetes tipo 1 y necesita su insulina como sea. Pero en Manacas, donde viven, ¡llevan como 20 días sin agua! Ustedes saben que pa' un diabético, el agua es vida, ¿verdad? Pues imagínense el lío.

La señora se llama Yanet Bermúdez y está desesperada porque hasta la insulina escasea en la farmacia del pueblo. Y pa' ponerle la cosa peor, el frío donde guardan los medicamentos lleva meses roto. ¿Y ustedes creen que el calor no daña la insulina? ¡Claro que sí!

¿Y eso dónde fue que pasó?

Esto es en Manacas, un pueblito de Santo Domingo, allá en Villa Clara. La cosa se pone caliente porque es una enfermedad que no perdona. El calor, la falta de agua, todo eso puede llevar a una crisis seria pa' la niña. Y la mamá, ¿qué hace?

Ella dice que hasta los algodones y el alcohol pa' ponerle la inyección escasean. Y si la cosa se pone fea, ¿cómo llega al hospital si no hay transporte? Está contando los días con el alma en vilo.

¿Y a quién le cae esto encima?

Pues a la familia, claro. Pero esto es un reflejo de lo que pasa en muchas casas en Cuba. Cuando falta lo básico, hasta una enfermedad crónica se vuelve una batalla campal. La gente necesita agua, necesita medicinas, necesita que el gobierno responda.

Esto no es un capricho, es la vida de una niña. Y la mamá está gritando porque siente que nadie la oye. Su hija se está poniendo mala mientras las autoridades miran pa' otro lado.

¿Qué dicen por ahí?

Pues la mamá ha ido a poner quejas, pero dice que no le resuelven nada. En las redes sociales, la gente está compartiendo su dolor y su rabia. Le mandan fuerza, pero fuerza no cura la diabetes ni arregla un refrigerador roto.

Por un lado, está la familia pidiendo ayuda a gritos. Por otro, las autoridades que no aparecen o no dan pie con bola. Y en el medio, una niña que necesita cuidados y una mamá que no sabe ya qué inventar.

¿Y ahora qué?

Bueno, la cosa está en el aire. La mamá sigue luchando pa' que su hija no empeore. Habrá que ver si alguien se da por enterado de verdad y ponen soluciones. Porque así no se puede seguir.

Esperemos que la presión de las redes y la denuncia de la madre sirvan pa' algo. Ojalá y las autoridades se pongan las pilas antes de que sea demasiado tarde.