¿Amenazados de muerte en Cuba? Sobrevivientes de naufragio denuncian torturas
Cinco sobrevivientes de un incidente marítimo en Cuba denuncian amenazas de muerte, torturas y condiciones inhumanas en prisión. Acusan al gobierno de represión.
¡Oye esto pa' que veas!
Los cinco muchachos que se salvaron de la tragedia en el mar allá por febrero, resulta que ahora están en lo más duro. Los tienen encerrados en el Combinado del Este, en La Habana, y dicen los familiares y los que no están de acuerdo con el gobierno que a estos chamos los tienen peor que a un perro.
Andan diciendo por ahí que les han tirado amenazas de muerte, que les han dado golpes y que los tienen con la cabeza vuelta loca a puros maltratos psicológicos. ¡Imagínate el bochinche!
¿Dónde y cuándo pasó esta vaina?
Esto fue hace unos meses, el 25 de febrero, cuando un grupo de diez cubanos que viven en Florida se lanzaron al mar en una lanchica para venir pa' la isla. Pero ¡zas!, que los pillaron los Guardafronteras cerca de Cayo Falcones. En ese relajo murieron cinco de los que venían: cuatro a balazos en el momento y uno más después por las heridas.
Los que quedaron vivos, los cinco que te digo, se los llevaron presos. Y ahora la Fiscalía les está cayendo encima con cargos de terrorismo, ¡de esos que te pueden dar hasta cadena perpetua o peor!
¿Y esto a quién le cae arriba?
Pues mira, si esto es verdad, es un abuso grande. A estos muchachos los tienen en unas celdas que dicen que son como la boca del infierno: oscuras, sin aire, que parece un horno y con roedores pa' rematar. ¡Nadie merece vivir así, caramba!
Dicen que uno de ellos, Amijail Sánchez González, se llevó unos golpes feos en Villa Marista, que ni oye bien de un oído y que tiene unos dolores de cabeza que lo matan, y nada de médicos a la vista.
¿Qué dicen unos y otros?
Las autoridades cubanas andan diciendo que los muchachos venían organizados desde Miami pa' armar un lío. Pero los familiares y la gente que se opone al gobierno dicen que eso es mentira, que a ellos los emboscaron y que ahora se la están cobrando.
Unos dicen esto, otros dicen aquello. La activista Maritza Lugo, que está al frente de esto, dice que a los detenidos ni los dejaron hablar tranquilos con los agentes del FBI cuando vinieron a investigar. ¡Los tenían pegaditos a los de la Seguridad del Estado!
¿Y ahora qué?
Pues la cosa está caliente. La activista Lugo le está pidiendo a los organismos internacionales y a los de derechos humanos que se metan en el cuento, que vengan a ver cómo tienen a estos muchachos y que vigilen todo el proceso.
Hay que ver qué pasa ahora, porque esto no pinta nada bien. Dicen que el FBI todavía no ha dicho nada oficial, así que estamos todos con el Jesús en la boca.